De la serie: Autoentrevistas
Periodista:
¿Qué opinas de los hechos de violencia que asolaron al país el pasado 11 de septiembre?
De esta forma digamos neofascista de estructurar la realidad surgen denominaciones como vándalo, antisocial o terrorista para los manifestantes, porque se parte de la anulación del derecho del otro de ser escuchado con urgencia.
Si hubo violencia en las calles es porque antes de eso hubo múltiples formas de violencia ejercida de manera sostenida y sistemática contra una cantidad de gente que excede en mucho a quienes salieron a las calles. Ellos sólo son el síntoma visible, la enfermedad es mucho más extensa y profunda.
- ¿Cuál es esa enfermedad?
- No hay que ser muy brillante para descubrirlo. La enfermedad es la desigualdad. El enriquecimiento descarado y obsceno de un reducido grupo de gente a costillas del trabajo de todos los demás en un marco político y legal que no sólo lo permite sino que además lo alienta como condición de un pretendido progreso que está deteriorando a la sociedad en su conjunto y también al medioambiente.
- ¿Qué te parece que la presidenta haya asistido al funeral del carabinero muerto en estos hechos?
- Que debería haber visitado también a las victimas de la violencia policial.
- ¿Qué opinión te merece la campaña del gobierno para controlar las armas?
- Ridícula. El problema no son las armas, ni las piedras, ni la violencia, el problema es estructural y radica en las políticas económicas implementadas en Chile desde el gobierno de Pinochet a la fecha, que han permanecido sin modificaciones en lo medular. Por esta misma razón me parece no solo legítimo sino además muy simbólico que el estallido social ocurra en fechas como el 11 de septiembre, ya que justamente lo que se conmemora es la instalación en la sociedad chilena del mal del cual deriva el actual estado de cosas.
- ¿Qué propones?
- Un cambio de mente y en lo económico un giro radical, como el que dio Venezuela, como el que esta intentando Evo Morales en Bolivia, un cambio a favor de los trabajadores y una idea de progreso un poco mas evolucionada. Tener dos televisores en la casa no es progreso, tener acceso permanente a una educación de calidad, sí lo es.




















