Showing posts with label De cronicas lubricas. Show all posts
Showing posts with label De cronicas lubricas. Show all posts

Monday, June 09, 2008

Cronica de una clausura anunciada


mural que decora la entrada del ccpachamama


PIJA ES CULTURA
(Crónica de una clausura anunciada)

El Centro Cultural Pacha Mama, ubicado en el corazón de villa crespo en la hermosa y también feroz ciudad de Buenos Aires, fue mi pacha, mi pedazo de tierra prestada, también mi casa, mi guarida, mi taller y mi catedral, además de mi bar preferido, of corse, por casi un año. Hoy clausurado amerita un recuento.

Por Eli Neira

Perdónenme las damas y los espíritus moralmente sensibles a estos temas digamos tan corporales, pero para mí, el centro cultural pacha mama, y diciendo la verdad de la milanesa, (mas allá de la cultura, que tuvo su lugar, claro está, cómo no!), fue un inagotable reservorio de pijas. Así es no más la cosa y porque pija también es cultura, vayan sabiendo.
Y cuando hablo de pijas me refiero a la pija amiga, la pija compañera de borracheras, la pija poética, la pija tanguera, la pija peronista (nunca sabré si de izquierda o de derecha), la pija con guitarra, la pija al piano, la pija hippie, la pija punk, la pija hermana latinoamericana, la pija vegetariana, la pija turista, la pija triste, la pija exaltada. Pija sobre pija, hoy ausentes y no por ausentes menos pijas.
El pacha fue un lugar pródigo en chongos jóvenes y voluntariosos (una maravilla), siempre bien dispuestos no sólo a cojerla a una sino también a gentilezas hermosas e inolvidables.
Diego Arbit fue el responsable de mi aterrizaje en el magnánimo lugar, el invierno pasado, cuando aprovechando una visita mía a la ciudad, me invitó a uno de sus clásicos festiarbit. Esa noche me emborrache como suelo hacerlo, de la manera más abyecta y supe, mi inconsciente me dijo, que ése seria mi lugar por mucho tiempo. Y así fue. De ahí no salí más.
Primero comencé a ir los jueves al comedor de poetas, luego, los jueves y los sábados, luego los jueves, los sábados y los viernes, luego los martes, los miércoles, los jueves, los sábados y hasta los domingos y así hasta cuando el pacha se convirtió literalmente en mi casa y en mi patria de emergencia.
El pacha, además de chongos, tenía una magia, una suerte de efecto elástico. Muchas veces fui a tomar el colectivo después de la juerga y sintiendo a la noche como un animal hostil y frío al acecho, me devolvía porque el pacha acogía a sus borrachos como una madre acoge a sus hijos díscolos, con una copa y una palabra cariñosa y una frazada y un sillón donde dormir.
No me costo nada pasar a formar parte de esa familia disfuncional que éramos con el Lean y sus hermanos, Saimon, el Pato, Pat Morita, el Fede, Marito, Matiu, Laje, Mati, Ale Raymond, Funes, Regi, Celeste, Incardona, el mismo Arbit, y todos los que orbitábamos cerca de ese gran sol con apariencia de bar.
También fueron muchas las tardes hermosas, al son de las guitarras mercedinas dándole al tango. Como la tarde en que escuche cantar a Luciano por primera vez y su voz transportadora me hizo caer en la cuenta de que vivía rodeada de lujo. Porque además de ninfómana soy una esteta y me relaciono con el mundo a partir de la ausencia o presencia del arte y la belleza.
Inolvidables también fueron las tardes sorbiendo mates en el taller de poesía en acción con Luli Morena, Mario, y después con Grisa y Martín, ayudando entre todos a construir la obra del otro.
Y fueron tantas pero tantas las noches bellas, carnavalescas, chaplinescas incluso, borrachas, poéticas, surrealistas, intensas, raras, libertinas y libertarias que me cuesta nombrarlas:
En orden aleaorio
La noche que me sentí poseída por el espíritu de Victoria Abril
La noche en me sentí poseída por el espíritu de la reina de África, la mítica puta que regentaba el pacha cuando no era el pacha sino el prostíbulo mas entretenido (no me cabe duda) de Buenos Aires.
La noche que descubrí que la foto de Gardel me miraba a los ojos desde cualquier punto en que yo me ubicara.
Las muchas noches en que sin dinero comí y me emborraché como una emperatriz.
La noche en que llegue huyendo de desalmados que me robaron la totalidad de mi escaso patrimonio y hubo brazos incondicionales que me abrazaron y que contuvieron el derrumbe.
La noche en que jugando a no sé que juego quedamos todos en bolas
Las muchas noches en que recibí aplausos y pude aplaudir con admiración sincera.
Las muchas noches en que quede inconsciente y manos amigas me acostaron en un sillón y me arroparon.
La noche que vomité en el pacha, sintiendo que ensuciaba un lugar sagrado.(Limpié enseguida, ¡Lo juro¡)
La noche en que fui ungida como directora del centro de altos estudios pese a mis tendencias nudistas por todos conocidas.
La noche en que dejé mis calzones untados en vino, esparcidos por todos lados luego de una perfo.
Las muchas noches en que escuché a los mas delirantes poetas de Buenos Aires y del mundo que recalaban como barcos ebrios o como peces suicidas en nuestro bar puerto.
La noche en que Incardona me regaló el diamante más grande del mundo
Las noches que estuve tras la barra y descubrí que el pacha era un agujero de caos elemental que funcionaba en perfecto orden.
La noche en que Mario, Laje,Funes, Luli y Valeria Iglesias me regalaron la más festiva subasta de arte jamás vista. En el pacha supe de una solidaridad que en mi país jamás vi ni remotamente, menos entre pares.
La noche en que Valeria Cini me dijo antes de salir a escena, “Tu talento no te lo roba nadie, así que vamos a subir a ese escenario a hacer lo que sabemos hacer”.
Y esas muchas noches de levante, de tigresa en celo en que gentiles señores me acompañaron a casa para mostrarme las bondades de la carne argentina y la importancia de las relaciones bilaterales entre genitales de países hermanos.
La noche en que otro amable señor que no era Joaquín Sabina me dijo, “Sigue con tus movidas reina, pero yo ya no quiero seguirte en tu viaje”, o algo muy, pero muuuuy similar.
La noche final, animada por el inestimable Alejandro Ricagno, noche generosa de cabo a rabo, cuando sentí que la argentina toda (al menos la fracción que a mi interesa) me despedía con auténtico pesar.
Noches en que me sentí querida, divertida, acompañada, enloquecida, con todas las licencias del mundo.
En el pacha reí, baile, me emborrache, me drogué, vomité, dormí, desperté, desayuné, almorcé, trabajé, enseñé, aprendí, leí, escuche, me mostré, me escondí, vendí mis libros, gane dinero que luego perdí, también abracé, besé, fui abrazada y besada, lloré, quedé muda,
En el pacha me dijeron unas cuantas verdades y yo dije otras tantas.
En el pacha me desnudé y vi gente desnuda, seducí y fui seducida, regalé y fui regalada, fui libre y fui bella, y fui triste y oscura.
Noches, madrugadas, mañanas y tardes que llevo bordadas en mi corazón y si bien no sirve de mucho en las actuales circunstancias pero mi corazón es un territorio que nadie puede clausurar porque como ya dije Pija también es cultura.
Postdata: El lector avezado sabrá distinguir el mundo metáforico, el mundo de los deseos, que es el lugar donde nace la poesia, de la mera información, (cosa que no me interesa en lo mas mínimo) por eso seguro olvido noches, gestos y nombres, pero seguro también que los olvidados sabrán perdonar.

Monday, October 22, 2007

¿Donde era la fiesta? Cronica de una jornada larga, 5 FLIA

5 FLIA




1

Todo comenzó muy temprano para mi que había llegado a casa con los primeros trinos de los pajaritos (¡Otra vez!), luego de breve pero fructífera visita a un boliche marcado, cuyo nombre no puedo revelar en este momento.
A las 8:00 puse el despertador para 10.00 porque me dijeron que había que estar en la facu de humanidades y filosofía las 12:00 sino antes. Yo no conocía donde mierda quedaba el lugar, nunca antes había ido a Caballito, no sabia como llegar y estaba a la concha de la lora (San Isidro).
Por suerte antes de salir, me encuentro con Gaby Strucchi, la hermana de Pablo Struchi, del asunto que esta con peste y no puede ir. Gaby es mi vecina y va carro.
Entre tanto yo me preparaba el primer porro del día llegó mi otra vecina, la chica que labura en la tribu. Ella venia de haberse tomado una pepa y reía eufórica al menor estímulo. Excelente pensé. Sin bañarme y con la misma ropa de la fiesta, digamos con un look mas adecuado para la noche que para el día, partimos con mis vecinas a los chinos de a la vuelta para compraros unas Guaranás que nos ayudaran a encarar la dura jornada que teníamos por delante.
Luego de un viaje largo bastante animado, las chicas estaban animadas esa mañana, llegamos alrededor de las 13:00 al lugar y ya estaban el 90 por ciento de los stands armados y circulaba un montón de gente.
Entrando me encontré con los muchachos del Pacha (los que se habían ido temprano a sus casas la noche anterior) con todo ya listo. Habían hecho una cuelga de poemas que se veía muy linda. Yo llevaba en mi bolsa lanita y perros para la ropa con planes de hacer exactamente lo mismo con algunas prendas íntimas mías. Dude por un momento y luego pensé ¡Bha!, ¡Sincronía!.
Al frente estaba Anahí del Asunto y al lado Elosia Cartonera. No estaba Cucurto, lo busque al negro para saludarlo pero no lo hallé. La ultima vez que lo había visto fue en Chile, compartimos una mesa de poetas y algunas cervezas en un hotel horroroso de Santiago, donde se hacia el ChilePoesia. No recuerdo nada de lo que hablamos esa vez, pero tengo la sensación de que fue una velada muy cordial.
Bajando las escaleras vi un verdadero maremagnun de gentes que charlaban fuerte y se movian y vibraban y ahí mismo tuve mi primer orgasmo. Me gusta sentirme penetrada por la energía de las personas cuando están haciendo algo con pasión y compromiso. Es un polvazo cósmico.
Habían de todo tipo de chongos además, rastas, darkis, modernos, del tipo intelectual y del tipo militante troskista. ¡Me gustan TODOS! Pensé y me dispuse a bajar las escaleras como una diosa y disfrutar de todo lo que iba a pasarme en esa jornada.
Bajando estaba Diego Arbit a quien le hihché las bolas reiteradamente durante el desarrollo del evento. Que no tengo mesón, que no traje caballetes, que con suerte me traje a mi misma y a mis libros que pesan un montón, que no sé donde ponerme, que quién es Nadia, que me anote en el micrófono, que a que hora leo, que no me enteré, etc.
Entonces apareció un peladito que toca en las jornadas que organiza Diego con un tablero y me dijo que lo compartiera con una amiga suya que venia de Haedo.
Pobre señorita que tuvo que bancarse toda la feria con espectacular poronga de plástico erecta en medio del mesón, el que luego que termine de poner mis cosas, parecía más un sex shop que otra cosa.
Habia quedado al lado de poesia urbana y frente al escenario. Buen lugar pensé.
Me dijeron que leyera en ese momento,!Forros, son las dos de la tarde y no hay casi nadie! Me dije. Pero luego me dije “¡filo, ustedes se lo pierden, además ya casi no me queda voz!”. Cuando hablo mucho producto de la ingesta de ciertas sustancias, al dia siguiente pierdo la voz.
Hablé con un señor de camisa azul, que tenia cara de profe, poeta buena onda. Le dije mi nombre y me anunció después de un joven muy guapo que gritó unas poesías hard core y a quién, en mi fuero interno, desee ardientemente. Se lo dige a Gaby y ella me preguntó ¿Qué edad tendrá? Le respondí que entre 20 y 22 y luego sentí unas intensas ganas de casarme con él.
Lei tres poemas que son los que mas me resumen, El tiempo no fue generoso con nadie, no me acuerdo el segundo y cerré con el pene tiene pena.
El señor de camisa azul recitó algo de Huidobro y me preguntó si yo conocía a Huidobro, es mi padre le dije yo. (Poético se entiende) Huidobro era hijo de la aristocracia mas rancia y yo vengo de la más enclencle y maltratada clase obrera chilena.
Y hablando justamente de eso, lo que mas me flasheó fue la cantidad de carteles que vi por todos lados de las mas diversas corrientes de pensamiento de izquierdista y libertario existentes. La bella cara de chongo soñador que tenía el che se multiplicaba por todo el campus como el icono pop que es. Sin embargo el che tiene algo que no tienen todos los iconos pop y es la fuerza de una vida de verdad en la mirada. En vida el che se quemó en fuegos sagrados y murió como un héroe. ¡Che te queremos! Yo con vos mejor ni te digo lo que te hubiera hecho, decirte que te la hubiera chupado hasta la victoria siempre, compañero, es poco.
Bueno, la cosa es que tipo tres mas o menos se cortó la luz lo que me dejo inhabilitada para terminar de pintarme las uñas, labor a la que me había entregado con profusión instalada ya en mi stand tratando de ocupar mi cuerpo en algo, porque soy hiperkinética y no me puedo estar quieta. En realidad queria coger, lo que a estas alturas no es novedad para nadie.
Le explique a mi vecina de stand justamente este asunto, lo de la inquietud, le pedi que si podía mirarme un rato las cosas y yo salí a recorrer.

2

Debo decir que durante el corte de luz el escenario, si bien lucía oscuro, de ninguna manera inactivo. Una banda de percusión hacia sonar tambores y una chica bailaba posesa. Merluza Juarez sobrevolaba el lugar y de vez en cuando se asomaba al micrófono y decía algo, a veces un poema, a veces otra cosa.
Hasta que la luz se hizo. De aquí para adelante, no recuerdo todo con exactitud y puede que me confunda pero intentaré hacer un relato lo mas fidedigno posible.
Yoshua subió a recitar y se puso mi poronga de plástico saliendo de su pantalón. Así recitó junto a Sebastián Oliveira, (Si no se llama asi, por favor corríjánme) Poeta, crespito, el de “tropicana con manzana Yeah!
Bueno, recitaron y yo hice unas fotos. Mucha gente hacia fotos y es que había mucho que fotografiar, por todos lados. Luego cantó Javito de poesiaurbana unos poetiraps cumbiancheros mientras un joven que me fue presentado minutos antes por el mismo Javito como alto poeta del under porteño, escuchaba encaramado en una escalera, luciendo una linda remera con Rimbaud estampado.
Luego o antes, no recuerdo bien, recitó el mismo joven de remera Rimbaud unas cosas que me gustaron. Cambiamos libros, yo tuve ganas de besarlo, pero no se lo dije. También leyó Guillermo de Postfay, cuyos libros hojeo por la mañana alli en el asunto, donde pernocto.
Entre la algarabía alguien se acuerda del pobre Pablo Struchi asolado por una varicela tardía y le envía un saludo por el micrófono. Hubo aplausos.
Junto a mi stand se habían instalado unos jóvenes muy simpáticos con máscaras de pájaros, a los que luego tuve ganas de chuparles la pija, cosa que tampoco hice ni siquiera llegue a proponer, que presentaron su revista que se llamaba confusión o acople, justamente con eso, con confusión de voces, ruido y acople. En algún momento le pregunte a mi vecino si no sentía calor con la máscara, (En realidad era una estrategia para abordarlo) y me respondió que un poco pero que lo estaba pasando bárbaro porque se le acercaba gente que lo conocía y no lo reconocían.
En un momento leyo luli promiscua, mi mas fiel tallerista y despertó calurosas ovaciones. Es feo que yo lo piense y mas feo aun que lo diga, pero a esta chica le están haciendo bien mis clases, reflexiono mientras ella se rocia el cuerpo con su perfume Michel Torino y aúlla sus desventuras amorosas.
Antes o después subieron al escenario Diego Arbit y su colectivo de improvisación, con Omar Grandoso y todos los demás cuyos nombres he olvidado. Destrozaron un teclado en el escenario al son de gritos desaforados. Me gusta lo que hacen, es catártico, modifica las energías. Descubro que a Arbit se le marcan las venas de la frente y se pone rojo como un tomate de 40 pesos el kilo cuando grita.
Grisa, de poesia urbana también leyó con muchos cojones, la habia visto anteriormente solo una vez.
A Dafne y su novio me los perdi porque fui al baño entre medio y me encontré con gente en el camino, gente que tomaba cerveza y fumaba algunas cositas que a mi me gustan mucho y bueno me quede en el patio un rato.
Cuando volví la realidad era algo distinta, alguien había abierto un vino y yo ahora, aparte de las ganas de coger, tenia ganas de embriagarme. Alguien dijo de una fiesta para después, yo evalué la posibilidad de ir, todo estaba a pleno. Había mucho público, comencé a vender libros, a volantear, a recibir volantes, armar, desarmar cosas proyectos nudos, me sentí muy feliz, todo fluía rico.
Todo vibraba en alta frecuencia. Simon, del Pacha, tan guapo como siempre, sacaba fotos. Una chica frente a mi mesón jugaba a que lamía mi poronga de plástico. Risas, conversaciones, tabaco, cervecitas. Que linda ceremonia pensé.


3

Habia varios escenario cada cual con su mambo, estaba el patio por ejemplo que era todo un evento, estaba la parte de la entrada donde la agitaban otros jóvenes, muy vivaces.
El poeta inka no paraba de rapear con su percusión de bidón de cinco litros de agua Ser.
Muchos lo odiaron por hincha pelotas y yo me comencé a mover medio posesa. Alguien me había clavado una mirada que se me dejó haciendo olitas la columna vertebral.
No vi a Galundia Morea, no vi a Alejandro Ricagno si bien alguien me dijo que andaba por ahí.
La noche estaba llegando a su final, todos detonados pero en una muy buena onda, suspendidos en una nube sublime y medio tóxica, medio Woodstock de energías raras pero lindas, intensas, oscuras, brillantes de una manera especial. Yo me sentí la raja de bien, chicos que quieren que les diga, lo requete disfruté, no lei en el horario que hubiera preferido cierto, pero vendi, hice miles de contactos, visuales, poéticos, narcóticos, literarios y hasta comerciales, les estoy super agradecida, les chuparía la verga uno por uno a los organizadores y a quienes han tenido la gentileza de ayudarme en esta gran empresa que soy yo misma, pero no quiero problemas con sus respectivas novias, amigas, madres, socias, primas. Y a las chicas les chuparía la conchita o las tetitas, según preferencias personales, pero me contengo por las mismas razones antes expuestas.
BUE-NI-SI-MA la FLIIIIIIIIIIIIIIIIIIIAA. ¿Dónde era la fiesta? Nadie me da información fidedigna de nada. En los diferentes escenarios todos bailan al ritmo de tambores. Escenas medio surrealista o mas bien y diría súper- sur- realistas, se suceden por todos lados.
De pronto estoy en un ascensor verde con Fede Sukerfeld de los ETC! Y dos chicos más y una chica, fumamos porro. Yo estoy up on the bolls. Quiero divertirme.
Todos quieren, estan todos re`calientes (¿O estaré proyectando?) No, no estoy proyectando.
Música, de pronto un ser como de otro planeta, una chica que tenía algo de iggi pop y de la congelada de uva sube al escenario. Lucia un traje muy raro, como de enfermera de una guerra nuclear del futuro, Medio cyber punk, con una cámara en la frente, linda, power, seductora, con ella también me caso...
Trato de sacar algunas fotos, la cámara no responde, me acuerdo que no he comido, quiero levantar el puesto, guardar todo, ¡Chuchas , Qué quilombo! No tengo ganas mas que de dejarme ir en la ola de placer y gracia.
Y justo cuando eso pasa, comienza el principio del fin. Horror, ¡Hay que irse! Estoy con las máquinas, los libros, que son mi único patrimonio en esta vida, estoy borracha, caliente y extática, pero lo puedo pilotear, pienso. Me obligo a pensar. No encuentro a nadie, ¿Dónde chuchas estan todos?,
¿Dónde era la fiesta?