Saturday, March 24, 2007

Bolivia, capitulo 5


collage neira de la serie neoporno

Capitulo 5

El plan era el siguiente:
Nos iríamos a Bolivia el domingo por la mañana en un camión cargado con frutas que nos dejaría en la Paz. De ahí viajaríamos a Copacabana, un lugar con un lago hermoso y unas cabañas que costaban menos de 5 dólares la noche. “como fuera” dijo. Es decir, no especificó medio de transporte.
Me aseguró que el camión contaba con una cama la cual usaríamos por tunos mientras el otro se ocupa de conversar con el chofer para que este no se duerma.
Yo recordé unas vacaciones donde hice mas o menos lo mismo cuando nos fuimos Karina y yo hasta Calama en un camión cargado con cobre que nos recogió en Tongoy. Esa vez el chofer, un sujeto petiso, moreno, con tatuajes en los brazos y una polera Iron Maiden, nos pidió que le habláramos toda la noche para no quedarse dormido al volante.
Eso hicimos, pese a que el hombre no volvió a abrir la boca en todo el viaje que duro alrededor de dos días dado que por la carga el camión debía circular a menos de 60 kilómetros por hora. El, prudente, se fue a 45.
Extraño sujeto, cuando nos bajamos en medio de una avenida en Calama se bajo los pantalones y nos mostró el pene.
Le dije que tenia que hacer un tramite importante el 10 de marzo, lo que en estricto rigor era muy cierto, se trataba de una reunión para acceder a un trabajo bastante bien pagado en una empresa minera. Le dije que luego de esa fecha, le escribiría un e - mail para evaluar la posibilidad de que nos encontráramos en Bolivia unos cinco días durante su estadía que se extendería por cerca de un mes según sus propias palabras y que entonces yo tomaría un avión o me iría directo a La Paz en un bus adonde el tendría que ir a buscarme porque yo no conocía La Paz.
Total todo consistía en evitar pasar la frontera con él. Si yo me iba después y me devolvía antes disipaba todo peligro de verme malamente involucrada en una escena tarantinesca y libraba mi historial policial, ya sucio por delitos menores, del estigma de la cárcel por micrográfico y además no me perdía unas vacaciones en el paraíso.
¡Cielos! Había encontrado la fórmula perfecta. Me sobrecogí de admiración por mi misma, es decir por mi evidente inteligencia y mi capacidad de resolver tensiones polares a partir de una vía novedosa e inexplorada, facultades todas muy bien valoradas en el actual mercado del trabajo. Aun no entiendo por que llevo como cinco años cesante. .

En algún momento le pregunte que quien me defendería de todos los peligros que nos esperaban en Bolivia, me dijo que él, “por su puesto”. Yo le creí. Sinceramente le creí
En algún momento le dije que yo era huérfana. Se rió.
Le regalé uno de mis libros, pero no se lo dediqué, me dio vergüenza hacerlo delante de él, le preste una revista de cultura cannábica que traje de Argentina que se llama THC, donde escribe un amigo mío, Orge, un músico activista por la legalización con quien he tenido el privilegio de compartir escenario un par de veces. Orge, amigazo de Nacho también que es como mi marido lesbiana y más que eso es un hermano del alma.
Le explique todo esto y le dije que la revista tenia para mi un valor sentimental mas que informativo así que la cuidara, la disfrutara y luego me la devolviera.

Hoy hable con él, luego de tres angustiantes semanas sin saber nada. Estaba en Cochabamba (Nunca fue a Copacabana…) y me dijo que se quedaría en Bolivia, no sabía hasta cuándo pero que a Chile no volvería, que estaba involucrado en un proyecto social, en la selva o cerca de la selva. En la pantalla de la compu, al menos, se leía entusiasmado con el nuevo proyecto. Agregó que no necesitaba volver a Chile por nada.
Yo le dije que tenía una verga preciosa, me dijo que lo sabía.
Le dije que tenia ganas de coger con él, simule que me masturbaba con frases así como mmmm, haaaaaaaaa, ho, ho, ho, WOW!
El puso en la conversación un monito, una de esas figuritas animadas que tiene el Messenger con unos labios muy rojos que se expandieron y contrajeron en forma de beso.
Le dije que tenia ganas de chuparle le verga que por favor volviera aunque solo fuera por un ratito, a buscar ropa, le dije
Me dijo que donde estaba no necesitaba ropa.

No comments: