Sunday, August 18, 2019

"Plastic Holocaust" Video performance


Fragmentos de "Plastic Holocaust" video performance realizado durante residencia de arte en Centro Negra AADK Spain, Ciudad Blanca España, 
Agosto 2019
Registros de Berke Halman y Marisa Pschorr











Atención Centroamérica



Saturday, March 23, 2019

La obsolescencia del autor en el performance



"Tu Patria está llena de basura" Amapu colectiva feminista, Valparaiso 2019 foto Jim Delemont

En este texto abordare un asunto que suelo tocar en los talleres de performance y que se ha convertido en una preocupación muy actual en el marco del cambio tecnológico al que estamos expuestos como “productores” de imágenes y conceptos,  como productores finalmente de “obra” , insertos en un mercado macabro y especulativo.  Este asunto tiene que ver con la imposibilidad de aplicar hoy el principio de derecho de autor a una pieza de arte de acción. De la obsolescencia del “autor” en el performance.

¿De quién es un gesto, un signo usado en una performance? ¿Qué sucede cuando un artista reproduce algo  que ha visto ya sea en otro performer muy reconocido o de otro sin visibilidad? ¿De quién es el gesto de dormir, cagar, comer, sangrar en una performance? ¿Quién lo hizo primero y quién después? Finalmente ¿Quién copió a quién? Es bien sabido que existen una serie de lugares comunes en el arte de acción y que funcionan como una partitura de la que nadie escapa porque por sobre todas las cosas el arte de acción es ritualidad y el ritual es un lugar común pero común de “comunidad”. Podríamos hablar entonces de una comunidad de signos, una especie de alfabeto universal del cuerpo.

En ese sentido es lógico que experiencias que cruzan a una comunidad tales como una guerra la pobreza o la colonialidad generen signos similares ya que a todos nos toca esa  “experiencia común”. Por ejemplo ¿En cuántos artistas latinoamericanos está presente la figura de la empleada doméstica con todas sus posibles metáforas? En  muchos, asi también como en películas novelas y una gran producción cultural destinada a comprender y mostrar esta figura que nos habla de siglos de colonización reactualizada una y otra vez.

Me ha pasado muchas veces que se me ocurren cosas para hacer y luego me entero que “X” o “Y” lo hizo en otro espacio tiempo.  ¿Tengo entonces que desoir mi instinto creativo y no hacerlo porque ya está hecho? ¿Para quién hago lo que hago entonces?, ¿Para quién trabaja el artista del performance? ¿Para un muy pequeño y selecto mercado más inexistente que real o para su propia inquietud existencial?

Por otro lado sabemos que el acto creativo como el acto social consiste en una serie infinita de apropiaciones e intercambios. Nada es de nadie porque todo es de todos. Estamos insertos en una historia. Nuestro archivo visual está compuesto por todas las imágenes que hemos visto a lo largo de nuestra vida en vivo y en directo o a través de una reproducción.  Que seamos capaces de reconocernos en esa cadena es lo que nos hace conscientes o no.

En lo personal yo soy de las que creen que así como la tierra es de quién la trabaja,  las ideas son de quién las ejecuta.  Por otra parte por mucho que repitas un signo, es imposible que te salga igual a nada porque la performance se inserta en el flujo siempre cambiante de la realidad. Así como nadie se baña dos veces en un mismo río, de la misma manera nadie puede aunque lo pretenda,  copiar a la perfección una pieza de performance.

Experimentando yo he hecho el mismo gesto en lugares y tiempos diferentes y siempre el resultado difiere y su significado cambia y se expande porque el performance es un arte situado, de un aquí y un ahora únicos e irrepetibles.

Sin embargo la apropiación y el plagio existen entonces  ¿Cómo lo identificamos?¿Cómo nos prevenimos de ello? ¿Cuándo existe apropiación y cuando no? ¿Cuándo existe extractivismo dentro de la relación de los artistas entre si y / o con su entorno?

Aquí entramos en el territorio de la ética, rama de la filosofía por completo desconocida por las nuevas generaciones de artistas (mal) educados bajo las directrices neoliberales del mercado o la “industria cultural”, donde todo, pero es que absolutamente todo vale con tal de un minuto de fama.

 El asunto ético que no está siendo considerado, es la consciencia del lugar del artista en la historia del signo que está usando.

Tenemos entonces que el apropiacionismo  tiene diferentes matices en la época de la reproducción técnica masiva y viral. Según mi punto de vista, habría apropiacionismo cuando tomas un signo sin referir su origen, sabiéndolo y lo haces pasar por tuyo. Es decir cuando quieres pasar gato por liebre y eso siempre es una elección que el artista hace en la intimidad de su consciencia o falta de ella.

¿Por qué podemos hablar de plagio con propiedad en disciplinas como en la escritura pero no en el performance?
Tal vez solo por el cuerpo.  Al poner el cuerpo, éste funciona como una gran máquina procesadora de contenidos que invariablemente modifica. Siendo el cuerpo único y específico entre todos los cuerpos.  Solo el cuerpo te salva pero la intensión te condena.
Me gusta pensar que esta imposibilidad de la propiedad privada del performance es parte de su esencia revolucionaria. Me gusta imaginar el performance como una partitura musical donde el cuerpo del artista es el instrumento y el ejecutante. En mis talleres hago a mis alumnos “copiar” una performance que los inspire, para que pierdan el miedo y se den cuenta que jamás saldrá igual porque su huella digital estará presente en todo momento.

Muchas veces me he disgustado por piezas que “copian” un gesto que creo propio, sin embargo pronto me doy cuenta de que yo lo vi en otra artista y luego investigando encuentro otra y otra y otra, cada una en épocas  y lugares diferentes.

Me parece que en este caso la honestidad es lo único que nos salvará de ser acusad@s de plagiarios. La honestidad y la humildad de reconocer que todo está hecho desde el principio de los tiempos y que nosotros sólo estamos constantemente reactualizando el drama humano. Pero lo hacemos desde el lugar único de nuestro cuerpo, donde el milagro de la originalidad existe (aún).

Thursday, March 21, 2019

Vuelve el Taller Popular de Performances!!!




¿Conoce usted a una mujer normal?


Performance - Agite Feminista Parque Central San José de Costa Rica Festival Internacional de Performances Forma y Sustancia febrero 2019














Registro: Mat Kat & Natalia Astuacás

Sunday, January 06, 2019

Por No Star


Muestra de collages 20 años de visualidad al borde
Viernes 11 de enero 2018
CasAcción Valparaiso


Saturday, November 24, 2018

Las amigas



Por Eli Neira

Mi abuela tenía una amiga, la señora Marta.
El único vínculo que conservó del campo cuando se vino a vivir a Santiago. Cuenta la historia que en algún momento la señora Marta y mi abuela fueron vecinas. Inquilinas del mismo fundo, en Sagrada Familia, en la séptima región. Allá por los años 40.
Eran físicamente muy diferentes, mi abuela era alta y gruesa, imponente, mientras que la señora Marta era pequeña y delgada, esmirriada y había perdido casi todos sus dientes.
Se visitaban cada vez que podían, o mi abuela hacia sus maletas y se iba a pasar un verano al campo a la casa de la señora Marta o era ella la que agarraba sus canastas  y se venía a la capital los tres meses que duraba la temporada estival.
A mi me gustaba los regalos con que ambas se agasajaban: Cuando mi abuela viajaba llevaba pantis de nylon, colonias, desodorantes  y cosas de la ciudad. Cuando la señora Marta la visitaba traía tortillas de rescoldo, charqui, agua ardiente y hasta huevos de gallina soportaban el trajín del tren desde Curicó a Santiago y luego las vicisitudes de la locomoción colectiva.
Un año la señora Marta vino con sus hijos y trajo un chancho. Lo pusieron en la tina del baño de nuestra casa para ser faenado (No cabía en ningún otro lugar).  Con la percepción aumentada de los niños, para mí el famoso chancho se transformó en una especie de monstruo mitológico que ocupó todo el espacio vital a mi alrededor, real y metafísicamente hablando, por mucho tiempo. Todo ese verano duró la faena del  animal y en ella participamos toda la familia, mi papá, mis tías y sus maridos. Mi hermana y yo veíamos ese trajín con olor a grasa y carne con la distancia que te permite ser niña. De todas maneras no nos salvamos del todo y nos mandaron a lavar las tripas para hacer las longanizas. Recuerdo que comimos chancho y sus derivados, charqui, longaniza, manteca, chicharrones, por muchísimo tiempo. Tanto tiempo que yo demoré muchos años en volver a sentir apetito  por la carne de  cerdo.  
Sin teléfono ni internet, mi abuela y la señora Marta planificaban sus encuentros a través de cartas escritas y leídas por los hijos o los nietos ya que ambas eran analfabetas. Las cartas podían demorar hasta tres meses en llegar a sus destinatarias. En sus misivas ellas eran claras y breves. Y por supuesto daban un crédito absoluto a la palabra de la otra. Entre ellas no existían las promesas incumplidas. No podían existir.
Cuando estaban juntas se dedicaban a todas esas tareas que demandan colectividad. Hacían pastel de choclo, humitas, pan amasado, tortillas, ollones de porotos granados y un largo etcétera. A los niños nos tocaba limpiar los choclos cosa que yo odiaba porque siempre salía una oruga verde y peluda, horrorosa al tacto.
Cuando caía la tarde mi abuela y la señora Marta se sentaban a descansar  y tomar el mate. Cuentan mis tías que fue a causa de su adicción al mate que a la señora Marta se le cayeron los dientes cuando aún no llegaba a los 60.  Mi abuela usaba placa.
Frente al brasero con la tetera siempre lista,  ellas hablaban mientras  desgranaban habas,  porotos o arvejas. Sus manos no estaban nunca quietas.
No hablaban de hombres ni de otras mujeres.
Hablaban de cosechas, semillas, animales, huevos. La señora Marta era experta en huevos de colores y conocía muy bien todas las razas de gallinas disponibles en su territorio. Mi abuela en cambio era autoridad en flores e injertos. Y así se pasaban los días juntas haciendo cosas para los demás  pero por ellas mismas.
Hasta que un día cualquiera mi abuela dejó de recibir noticias de la señora Marta y la tristeza de sobrevivir a los amigos se apoderó de ella.  Ningún hijo se acordó de enviar un telegrama o una carta a la amiga en Santiago que murió bastante después a los 93 años,
En un mundo hostil donde el marido era el enemigo y el cerro el escondite que podía salvarles la vida cuando llegaba el momento de los golpes,  algo muy importante se fraguó  para siempre entre estas dos mujeres.
Ellas no eran feministas ni tenían la más remota idea de lo que la palabra sororidad significaba. Ellas simplemente sobrevivieron a sus entornos, probablemente algo que no hubiera sido posible  la una sin la otra. En un mundo de vínculos desechables la sencilla amistad de mi abuela y la señora Marta me recuerda hoy que el amor entre las mujeres, más allá de todo marco teórico, puede ser libre toda posesión y noble como el oro.
Con la muerte de mi abuela mi familia cortó el lazo con el campo y la señora Marta, sus regalos grandiosos y humildes a la vez, pasaron al olvido entre las nuevas generaciones dispersas en la gran ciudad. Sólo el recuerdo del chancho en la bañera como un rey muerto persiste en mi memoria y me habla de ese tiempo mítico tejido palabra a palabra por las dos amigas.


Wednesday, November 21, 2018

El mundo de los hombres






El mundo que los hombres blancos han creado
Ordena, clasifica, jerarquiza;
Primera categoría, segunda categoría, tercera y última categoría
El mundo que los hombres blancos han creado
Corta, extrae, impone
Concentra, centraliza, desplaza, excluye
Extingue
Homogeniza
En este mundo
La vida se contabiliza, se acumula y acapara


Este mundo aparenta ser 
pero no es
En el mundo que los hombres blancos
han creado la persona rápidamente 
deviene cosa (o propiedad) 
y la cosa deviene desecho
Incluso cuando los hombres blancos hacen lo que quieren lo hacen odiando, disciplinando, oprimiendo.
En este mundo se alzan muros, se construyen cárceles y zoológicos humanos, centros de exterminio.
No hay en este mundo ni una pizca de amor ni nada que se le parezca

En el mundo que los hombres blancos han creado
Nosotras no existimos
No nos vemos
No nos oyen
Somos sujetos de segunda
Tercera cuarta categoría
Somos carne de cañón
matricería al servicio de la continuidad
de su estirpe de hombres
ganadores

En el mundo que estos hombres han creado
Nos están matando
A todos nos están matando
Como hace siglos atrás
Nuevamente nos están matando

Poema y fotoperformance de Eli Neira
registro: Sarah Jane Pan

Monday, November 12, 2018

Genealogía de mi Apostasía







Por Eli Neira

Parte 1

La primera vez que escuché de la existencia del recurso de apostasía fue de parte de Pao Lin una activista transfeminista a quién conocí en Buenos Aires a mediados de los 2000. Pao me contó por entonces de sus esfuerzos por desafiliarse de la iglesia católica y de este recurso que es un trámite formal que hay que hacer al interior de la misma iglesia para salir de sus archivos adonde entraste como “fiel” cuando fuiste bautizado, probablemente  a los pocos meses de existencia, por decisión de tus padres que siguiendo un rito de aceptación  social,  no entendían ni una mierda en lo que te estaban metiendo.
“Pero para mí la iglesia católica no es importante, me siento tan fuera de ella hace tanto tiempo”, me dije a mi misma en ese momento.
Claro, a uno le puede no importar en absoluto la iglesia católica, pero el problema, me explicó Pao, es que tu bautismo cuenta como número y como cifra que la iglesia usa a su favor. Por ejemplo en Argentina la iglesia recibía hasta ahora, un subsidio por “fiel” inscrito. Ese flujo de dinero no era ni conocido ni cuestionado. Las apostasías masivas que ocurrieron en el marco de las movilizaciones por la legalización del aborto este año remecieron a tal punto los cimientos de este privilegio que el mismísimo papa Francisco se pronunció recomendando al clero argentino renunciar a esta “ayuda” como una manera de poner paños fríos a la ola de renuncias.
En lo personal fue durante el funeral de mi amiga hija de perra, triste y equívocamente encabezado por un cura católico, donde nació por primera vez en mi el ardiente deseo de apostatar, al ver la imposibilidad de despedir a un ser querido con un ritual que correspondiera con lo que había sido su vida y sus valores.
En ese momento entendí que la iglesia católica rapta y coloniza los rituales más importantes de la vida de una persona, su nacimiento, sus amores y su muerte.
Mis padres fueron obreros fervientemente católicos que me bautizaron al nacer y después me educaron en un colegio católico donde tuve que hacer la primera comunión y la confirmación para poder pasar de curso. Años más tarde comprendí que el desmantelamiento de la educación pública en Chile favoreció directamente a los colegios católicos y privados.
Así fue como pasé la mitad de vida siendo colonizada por una ideología que odia a las mujeres y odia a los cuerpos y sus sentidos. En ese contexto mi sexualidad fue desde la pubertad reprimida y castigada generando en mí una enorme diversidad de traumas y patologías que sólo con el tiempo, mucha terapia y arte pude entender y superar.
Estoy convencida que si hay un bastión del patriarcado burgués capitalista castigador que tiene que caer éste es la iglesia católica, que en nuestro territorio,  Abya Yala arrastra además el oscuro karma de haber sido la fe colonizadora.
Ha corrido demasiada sangre en estas tierras en nombre de la cruz. Ha habido demasiado dolor y demasiada impunidad. Entonces y a luz de los escándalos por abusos a menores realizados por curas católicos y a la luz de la actitud de la misma iglesia ante esos abusos y su postura frente a temas como el aborto o el VIH SIDA, la apostasía lejos de ser un acto meramente simbólico, adquiere un sentido muy real como acción de consciencia histórica descolonizadora y como ejercicio de micropoder.
Es conveniente recordar que la opresión también está llena de “actos simbólicos” que actúan en nosotros con mucha efectividad.
Hoy la apostasía significa usar la mínima cuota de poder que nos queda frente a la fuerza totalizadora con que se nos ha aplastado durante siglos de catolicismo obligatorio.  Podemos ser una suerte de termita que carcome los podridos cimientos de una institución nefasta.
En Chile fue el activista y periodista Víctor Hugo Robles el che de los gays,  quién allanó el camino,  haciendo su apostasía en el año 2010 llegando a interponer un recurso de amparo frente a la negativa de la Iglesia en darle una respuesta oportuna.
La apostasía funcionará como un legítimo acto de contrapoder en la medida que se masifique. En esta lucha no importa quién fue el primero o el último ni quién es el más rebelde ni la más linda, sino que importa salir, darse la paja y HACERLO.
Entonces, es verdad que estamos oprimidos pero siempre quedará un espacio por mínimo que sea donde puedes liberarte. En este sentido tomo los ejemplos de la machi Francisca Linconao y el machi Celestino Córdova dos mapuches pobres que estando completamente expropiados de todos sus derechos, condenados por ley antiterrorista, presos de un montaje del estado chileno encontraron en el ejercicio de la huelga de hambre un elemento de empoderamiento tal que lograron parte importante de sus requerimientos.


2
Instrucciones para apostatar:
Paso 1: Averigüe el año y la parroquia donde usted fue bautizado.
Paso 2: Diríjase a dicha parroquia y pida un certificado que se llama “FE DE BAUTISMO”. Este certificado es GRATUITO. Puede que le pidan un aporte voluntario pero no más que eso.
Paso 3: Una vez que tenga su fe de bautismo debe dirigirse a la diócesis a la cual pertenece su domicilio. Ahí debe explicarle a la secretaria que usted desea apostatar. Lo enviarán entonces donde la notaría eclesiástica que funciona dentro de la misma diócesis para legalizar asuntos concernientes a la iglesia. Le harán llenar un formulario donde usted declara estar de acuerdo con la penalidad que este trámite implica y que en resumen lo deja fuera de cualquier ritual de la Iglesia católica.
Luego de firmado el documento debe esperar entre 15 a 30 dias a que le envíen a su email la anotación que quedara impresa en su ficha de bautismo y que da cuenta e su renuncia.
*LA TOTALIDAD DEL TRÁMITE ES GRATUITO Y ES SU DERECHO EJERCERLO*

3
El primer paso fue averiguar dónde fui bautizada lo cual muertos mis dos padres no fue tan fácil. Para mi sorpresa mi hermana mayor se acordaba, fue en la capilla San Ramón hoy capilla castrense, es decir perteneciente o vinculada a las fuerzas armadas de Chile, lo que le dio a mi apostasía un reforzado sentido. Se trataba ahora de desinscribirse de dos instituciones aborrecibles a mi ética, la iglesia católica y las fuerzas armadas.
Se me ocurrió entonces que la apostasía podía formar parte del mas silencioso pero (para mi) el mas contundentes de mis proyectos “Micropolítcas de la resistencia”;
Hace años atrás inicié una serie de acciones personales tendientes a modificar la organización de mi vida, descolonizarla de elementos que me parecían nefastos. Asi fue como fui primero eliminando algunas sustancias como el alcohol, los medicamentos y la carne. Luego dejé de mirar televisión, de postular a los fondos de financiamiento del estado, de comprar ropa nueva. Asi fue como fui renunciando al trabajo asalariado, a la AFP y no tuve hijos. Llame a estas acciones "Pequeños ejercicios de resistencia micropolítica", ya que era imposible traducirlas en una imagen, sólo el relato de la experiencia y el proceso era lo que podría conceptualizarse como una obra de arte.


4
Diálogo con la notaria eclesiástica encargada de formalizar mi Apostasía sostenido en las impecables y vacías oficinas del arzobispado de Valparaiso.
Notaria: señora Elizabeth ¿Está segura de lo que va a hacer?
Yo: Si, estoy segura
Notaria: ¿Sabe usted que lo que va a hacer constituye un crimen eclesiástico?
Yo: (no puedo evitar sonreír...se me vienen a la cabeza los crímenes de los pederastas  de la iglesia) Si, lo sé. (No lo sabía pero me hace mucha gracia...)
Notaria: ¿Sabe usted que no podrá tomar el santo sacramento ni ser madrina de bautizo o confirmación?
Yo: Si, lo sé.
Notaria: ¿Y sabe que no podrá tener cristiana sepultura?
Yo: (Nuevamente me sonrío...me parece una gran liberación que mi funeral no lo dirija un cura de mierda) Si, lo sé.
Notaria: Firme aquí y le haremos llegar la noticia de su apostasía.
(Yo)-…..¿Puedo sacarle una foto a este documento?
Notaria: No
(Yo)- ¿Hay una copia para mí?
Notaria: No
¿Cuánto tiempo se demorarán en informarme?
No lo sé.

 (De "micropolíticas de la resistencia")
dedicado a Hija de Perra.


Monday, July 16, 2018

Presentación Hocicona en Concepción Sala Federico Ramirez













 

 

Foto registro Andrea Herrera

In memoriam Margarita Ancacoy


 
 



 
 Registros de Nicolas Gonzalez y Francisco Javier Diaz, Encuetro Cuerpo Territorio & Limite
Playa San Mateo CasAccion Valparaiso junio 2018