Sunday, January 06, 2019

Por No Star


Muestra de collages 20 años de visualidad al borde
Viernes 11 de enero 2018
CasAcción Valparaiso


Saturday, November 24, 2018

Las amigas



Por Eli Neira

Mi abuela tenía una amiga, la señora Marta.
El único vínculo que conservó del campo cuando se vino a vivir a Santiago. Cuenta la historia que en algún momento la señora Marta y mi abuela fueron vecinas. Inquilinas del mismo fundo, en Sagrada Familia, en la séptima región. Allá por los años 40.
Eran físicamente muy diferentes, mi abuela era alta y gruesa, imponente, mientras que la señora Marta era pequeña y delgada, esmirriada y había perdido casi todos sus dientes.
Se visitaban cada vez que podían, o mi abuela hacia sus maletas y se iba a pasar un verano al campo a la casa de la señora Marta o era ella la que agarraba sus canastas  y se venía a la capital los tres meses que duraba la temporada estival.
A mi me gustaba los regalos con que ambas se agasajaban: Cuando mi abuela viajaba llevaba pantis de nylon, colonias, desodorantes  y cosas de la ciudad. Cuando la señora Marta la visitaba traía tortillas de rescoldo, charqui, agua ardiente y hasta huevos de gallina soportaban el trajín del tren desde Curicó a Santiago y luego las vicisitudes de la locomoción colectiva.
Un año la señora Marta vino con sus hijos y trajo un chancho. Lo pusieron en la tina del baño de nuestra casa para ser faenado (No cabía en ningún otro lugar).  Con la percepción aumentada de los niños, para mí el famoso chancho se transformó en una especie de monstruo mitológico que ocupó todo el espacio vital a mi alrededor, real y metafísicamente hablando, por mucho tiempo. Todo ese verano duró la faena del  animal y en ella participamos toda la familia, mi papá, mis tías y sus maridos. Mi hermana y yo veíamos ese trajín con olor a grasa y carne con la distancia que te permite ser niña. De todas maneras no nos salvamos del todo y nos mandaron a lavar las tripas para hacer las longanizas. Recuerdo que comimos chancho y sus derivados, charqui, longaniza, manteca, chicharrones, por muchísimo tiempo. Tanto tiempo que yo demoré muchos años en volver a sentir apetito  por la carne de  cerdo.  
Sin teléfono ni internet, mi abuela y la señora Marta planificaban sus encuentros a través de cartas escritas y leídas por los hijos o los nietos ya que ambas eran analfabetas. Las cartas podían demorar hasta tres meses en llegar a sus destinatarias. En sus misivas ellas eran claras y breves. Y por supuesto daban un crédito absoluto a la palabra de la otra. Entre ellas no existían las promesas incumplidas. No podían existir.
Cuando estaban juntas se dedicaban a todas esas tareas que demandan colectividad. Hacían pastel de choclo, humitas, pan amasado, tortillas, ollones de porotos granados y un largo etcétera. A los niños nos tocaba limpiar los choclos cosa que yo odiaba porque siempre salía una oruga verde y peluda, horrorosa al tacto.
Cuando caía la tarde mi abuela y la señora Marta se sentaban a descansar  y tomar el mate. Cuentan mis tías que fue a causa de su adicción al mate que a la señora Marta se le cayeron los dientes cuando aún no llegaba a los 60.  Mi abuela usaba placa.
Frente al brasero con la tetera siempre lista,  ellas hablaban mientras  desgranaban habas,  porotos o arvejas. Sus manos no estaban nunca quietas.
No hablaban de hombres ni de otras mujeres.
Hablaban de cosechas, semillas, animales, huevos. La señora Marta era experta en huevos de colores y conocía muy bien todas las razas de gallinas disponibles en su territorio. Mi abuela en cambio era autoridad en flores e injertos. Y así se pasaban los días juntas haciendo cosas para los demás  pero por ellas mismas.
Hasta que un día cualquiera mi abuela dejó de recibir noticias de la señora Marta y la tristeza de sobrevivir a los amigos se apoderó de ella.  Ningún hijo se acordó de enviar un telegrama o una carta a la amiga en Santiago que murió bastante después a los 93 años,
En un mundo hostil donde el marido era el enemigo y el cerro el escondite que podía salvarles la vida cuando llegaba el momento de los golpes,  algo muy importante se fraguó  para siempre entre estas dos mujeres.
Ellas no eran feministas ni tenían la más remota idea de lo que la palabra sororidad significaba. Ellas simplemente sobrevivieron a sus entornos, probablemente algo que no hubiera sido posible  la una sin la otra. En un mundo de vínculos desechables la sencilla amistad de mi abuela y la señora Marta me recuerda hoy que el amor entre las mujeres, más allá de todo marco teórico, puede ser libre toda posesión y noble como el oro.
Con la muerte de mi abuela mi familia cortó el lazo con el campo y la señora Marta, sus regalos grandiosos y humildes a la vez, pasaron al olvido entre las nuevas generaciones dispersas en la gran ciudad. Sólo el recuerdo del chancho en la bañera como un rey muerto persiste en mi memoria y me habla de ese tiempo mítico tejido palabra a palabra por las dos amigas.


Wednesday, November 21, 2018

El mundo de los hombres






El mundo que los hombres blancos han creado
Ordena, clasifica, jerarquiza;
Primera categoría, segunda categoría, tercera y última categoría
El mundo que los hombres blancos han creado
Corta, extrae, impone
Concentra, centraliza, desplaza, excluye
Extingue
Homogeniza
En este mundo
La vida se contabiliza, se acumula y acapara


Este mundo aparenta ser 
pero no es
En el mundo que los hombres blancos
han creado la persona rápidamente 
deviene cosa (o propiedad) 
y la cosa deviene desecho
Incluso cuando los hombres blancos hacen lo que quieren lo hacen odiando, disciplinando, oprimiendo.
En este mundo se alzan muros, se construyen cárceles y zoológicos humanos, centros de exterminio.
No hay en este mundo ni una pizca de amor ni nada que se le parezca

En el mundo que los hombres blancos han creado
Nosotras no existimos
No nos vemos
No nos oyen
Somos sujetos de segunda
Tercera cuarta categoría
Somos carne de cañón
matricería al servicio de la continuidad
de su estirpe de hombres
ganadores

En el mundo que estos hombres han creado
Nos están matando
A todos nos están matando
Como hace siglos atrás
Nuevamente nos están matando

Poema y fotoperformance de Eli Neira
registro: Sarah Jane Pan

Monday, November 12, 2018

Genealogía de mi Apostasía







Por Eli Neira

Parte 1

La primera vez que escuché de la existencia del recurso de apostasía fue de parte de Pao Lin una activista transfeminista a quién conocí en Buenos Aires a mediados de los 2000. Pao me contó por entonces de sus esfuerzos por desafiliarse de la iglesia católica y de este recurso que es un trámite formal que hay que hacer al interior de la misma iglesia para salir de sus archivos adonde entraste como “fiel” cuando fuiste bautizado, probablemente  a los pocos meses de existencia, por decisión de tus padres que siguiendo un rito de aceptación  social,  no entendían ni una mierda en lo que te estaban metiendo.
“Pero para mí la iglesia católica no es importante, me siento tan fuera de ella hace tanto tiempo”, me dije a mi misma en ese momento.
Claro, a uno le puede no importar en absoluto la iglesia católica, pero el problema, me explicó Pao, es que tu bautismo cuenta como número y como cifra que la iglesia usa a su favor. Por ejemplo en Argentina la iglesia recibía hasta ahora, un subsidio por “fiel” inscrito. Ese flujo de dinero no era ni conocido ni cuestionado. Las apostasías masivas que ocurrieron en el marco de las movilizaciones por la legalización del aborto este año remecieron a tal punto los cimientos de este privilegio que el mismísimo papa Francisco se pronunció recomendando al clero argentino renunciar a esta “ayuda” como una manera de poner paños fríos a la ola de renuncias.
En lo personal fue durante el funeral de mi amiga hija de perra, triste y equívocamente encabezado por un cura católico, donde nació por primera vez en mi el ardiente deseo de apostatar, al ver la imposibilidad de despedir a un ser querido con un ritual que correspondiera con lo que había sido su vida y sus valores.
En ese momento entendí que la iglesia católica rapta y coloniza los rituales más importantes de la vida de una persona, su nacimiento, sus amores y su muerte.
Mis padres fueron obreros fervientemente católicos que me bautizaron al nacer y después me educaron en un colegio católico donde tuve que hacer la primera comunión y la confirmación para poder pasar de curso. Años más tarde comprendí que el desmantelamiento de la educación pública en Chile favoreció directamente a los colegios católicos y privados.
Así fue como pasé la mitad de vida siendo colonizada por una ideología que odia a las mujeres y odia a los cuerpos y sus sentidos. En ese contexto mi sexualidad fue desde la pubertad reprimida y castigada generando en mí una enorme diversidad de traumas y patologías que sólo con el tiempo, mucha terapia y arte pude entender y superar.
Estoy convencida que si hay un bastión del patriarcado burgués capitalista castigador que tiene que caer éste es la iglesia católica, que en nuestro territorio,  Abya Yala arrastra además el oscuro karma de haber sido la fe colonizadora.
Ha corrido demasiada sangre en estas tierras en nombre de la cruz. Ha habido demasiado dolor y demasiada impunidad. Entonces y a luz de los escándalos por abusos a menores realizados por curas católicos y a la luz de la actitud de la misma iglesia ante esos abusos y su postura frente a temas como el aborto o el VIH SIDA, la apostasía lejos de ser un acto meramente simbólico, adquiere un sentido muy real como acción de consciencia histórica descolonizadora y como ejercicio de micropoder.
Es conveniente recordar que la opresión también está llena de “actos simbólicos” que actúan en nosotros con mucha efectividad.
Hoy la apostasía significa usar la mínima cuota de poder que nos queda frente a la fuerza totalizadora con que se nos ha aplastado durante siglos de catolicismo obligatorio.  Podemos ser una suerte de termita que carcome los podridos cimientos de una institución nefasta.
En Chile fue el activista y periodista Víctor Hugo Robles el che de los gays,  quién allanó el camino,  haciendo su apostasía en el año 2010 llegando a interponer un recurso de amparo frente a la negativa de la Iglesia en darle una respuesta oportuna.
La apostasía funcionará como un legítimo acto de contrapoder en la medida que se masifique. En esta lucha no importa quién fue el primero o el último ni quién es el más rebelde ni la más linda, sino que importa salir, darse la paja y HACERLO.
Entonces, es verdad que estamos oprimidos pero siempre quedará un espacio por mínimo que sea donde puedes liberarte. En este sentido tomo los ejemplos de la machi Francisca Linconao y el machi Celestino Córdova dos mapuches pobres que estando completamente expropiados de todos sus derechos, condenados por ley antiterrorista, presos de un montaje del estado chileno encontraron en el ejercicio de la huelga de hambre un elemento de empoderamiento tal que lograron parte importante de sus requerimientos.


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Instrucciones para apostatar:
Paso 1: Averigüe el año y la parroquia donde usted fue bautizado.
Paso 2: Diríjase a dicha parroquia y pida un certificado que se llama “FE DE BAUTISMO”. Este certificado es GRATUITO. Puede que le pidan un aporte voluntario pero no más que eso.
Paso 3: Una vez que tenga su fe de bautismo debe dirigirse a la diócesis a la cual pertenece su domicilio. Ahí debe explicarle a la secretaria que usted desea apostatar. Lo enviarán entonces donde la notaría eclesiástica que funciona dentro de la misma diócesis para legalizar asuntos concernientes a la iglesia. Le harán llenar un formulario donde usted declara estar de acuerdo con la penalidad que este trámite implica y que en resumen lo deja fuera de cualquier ritual de la Iglesia católica.
Luego de firmado el documento debe esperar entre 15 a 30 dias a que le envíen a su email la anotación que quedara impresa en su ficha de bautismo y que da cuenta e su renuncia.
*LA TOTALIDAD DEL TRÁMITE ES GRATUITO Y ES SU DERECHO EJERCERLO*

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El primer paso fue averiguar dónde fui bautizada lo cual muertos mis dos padres no fue tan fácil. Para mi sorpresa mi hermana mayor se acordaba, fue en la capilla San Ramón hoy capilla castrense, es decir perteneciente o vinculada a las fuerzas armadas de Chile, lo que le dio a mi apostasía un reforzado sentido. Se trataba ahora de desinscribirse de dos instituciones aborrecibles a mi ética, la iglesia católica y las fuerzas armadas.
Se me ocurrió entonces que la apostasía podía formar parte del mas silencioso pero (para mi) el mas contundentes de mis proyectos “Micropolítcas de la resistencia”;
Hace años atrás inicié una serie de acciones personales tendientes a modificar la organización de mi vida, descolonizarla de elementos que me parecían nefastos. Asi fue como fui primero eliminando algunas sustancias como el alcohol, los medicamentos y la carne. Luego dejé de mirar televisión, de postular a los fondos de financiamiento del estado, de comprar ropa nueva. Asi fue como fui renunciando al trabajo asalariado, a la AFP y no tuve hijos. Llame a estas acciones "Pequeños ejercicios de resistencia micropolítica", ya que era imposible traducirlas en una imagen, sólo el relato de la experiencia y el proceso era lo que podría conceptualizarse como una obra de arte.


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Diálogo con la notaria eclesiástica encargada de formalizar mi Apostasía sostenido en las impecables y vacías oficinas del arzobispado de Valparaiso.
Notaria: señora Elizabeth ¿Está segura de lo que va a hacer?
Yo: Si, estoy segura
Notaria: ¿Sabe usted que lo que va a hacer constituye un crimen eclesiástico?
Yo: (no puedo evitar sonreír...se me vienen a la cabeza los crímenes de los pederastas  de la iglesia) Si, lo sé. (No lo sabía pero me hace mucha gracia...)
Notaria: ¿Sabe usted que no podrá tomar el santo sacramento ni ser madrina de bautizo o confirmación?
Yo: Si, lo sé.
Notaria: ¿Y sabe que no podrá tener cristiana sepultura?
Yo: (Nuevamente me sonrío...me parece una gran liberación que mi funeral no lo dirija un cura de mierda) Si, lo sé.
Notaria: Firme aquí y le haremos llegar la noticia de su apostasía.
(Yo)-…..¿Puedo sacarle una foto a este documento?
Notaria: No
(Yo)- ¿Hay una copia para mí?
Notaria: No
¿Cuánto tiempo se demorarán en informarme?
No lo sé.

 (De "micropolíticas de la resistencia")
dedicado a Hija de Perra.


Monday, July 16, 2018

Presentación Hocicona en Concepción Sala Federico Ramirez













 

 

Foto registro Andrea Herrera

In memoriam Margarita Ancacoy


 
 



 
 Registros de Nicolas Gonzalez y Francisco Javier Diaz, Encuetro Cuerpo Territorio & Limite
Playa San Mateo CasAccion Valparaiso junio 2018






Saturday, May 19, 2018

Minimanifiesto HOCICONA

collage de Eli Neira sobre foto retrato de Paz Errázuriz

Ser Hocicona

(*Texto escrito para el lanzamiento del libro "Hocicona en CCMR Santiago mayo 18)

Estimados lectores, querido público a estas alturas yo lo único que les puedo decir es que ser Hocicona en esta vida no ha sido nada fácil ni gratis, bastante carita me ha salido la choreza, así que mínimo se merece un libro. 

Sepan ustedes que ser Hocicona en esta colonizada comarca me ha valido severos castigos, silenciamiento, ninguneo, invisibilización; he sido estigmatizada y weviada hasta mas no poder por todos los poderes y los micropoderes, (sobre todo los micropoderes) por todos los géneros y los subgéneros.  Porque a ningún dictador interno le gusta tener a una hocicona en su mesa que le diga en su cara exactamente aquello que no quiere escuchar ni ver.

¿Cómo fue que llegue a convertirme en una hocicona profesional? Como ya dije, no fue fácil. Si bien de chiquitita experimenté una hipertrofia del chakra de la comunicación, cosa celebrada por la familia que veía en mí a una niñita muy comunicativa, con los años este hociconear mío fue tomando dimensiones peligrosas, como la vez que le dije a una jefa de un periódico donde trabajaba, que yo no era su esclava y que aquello que me estaba mandando hacer era su trabajo y no el mío. Que ella estaba contratada y que yo trabajaba en negro. Entre otras incómodas verdades.

Pero qué se shó, hociconear, asi animalizadamente, con ira pero con razón, con sudor, como ladrando, ha sido mi destino y tal vez sea una condición de la escritura, de mi escritura. Denunciar, decir aquello que irrita, que nadie se atreve a decir pero que se puede oler en el aire. Decir sin miedo y con las palabras certeras. Decir para develar y no para ocultar. Finalmente creo que estoy orgullosa de ser todo lo hocicona que soy...ha sido un trabajo duro sostener este hociconear en estado puro y no al servicio de algún jefe o alguna patroncita. Ni al servicio de ninguna corte. Ni siquiera de la corte de los escritores.

Y es que las hociconas no tenemos patroncitos mi madrinas, no podemos. Nos expulsan rápidamente de pegas y bares, de casas, de ciudades, de países, de antologías, de festivales. Somos las desterradas por molestas, por incontinencia verbal y falta de cinismo. Porque no soportamos las relaciones de poder ni los abusos que son las directrices que mueven a este mundo sobre todo nuestro mundo. Y claramente no soportamos quedarnos calladas. Callarnos, no está dentro de nuestras posibilidades lógicas. La única forma de callar a una hocicona es con un pico en la boca, la mayoría de las veces introducido a la fuerza.

Desde muchos puntos de vista las hociconas somos anarquistas y autonomistas, auto poiéticas y auto gestionadas. Somos tan anarquistas que pocas almas nos soportan. Las Hociconas somos antropofágicas, patudas y bulímicas. 

Realmente no sé cómo llegue a este punto. Pero ustedes ¿No se indignan? ¿Les parece bien y normal todo? ¿No les parece que hay que dejar la pura cagada que está todo mal que hay que remecer los cimientos de esta sociedad re - culiá para darle paso a una nueva? 
Y como siempre digo…”alguien tiene que hacer el trabajo sucio” y parece que ése es justamente trabajo es de las Hociconas.

En una sociedad donde el ejercicio del pensamiento crítico está fuertemente censurado y limitado a una esfera de poder académica y clasista, mantener una vocación de hociconar popular, se transforma en un gesto antisistema.  Asi que !Vivan las Hociconas!, !Larga Vida a las hermanitas que están atreviendose a hociconear su verdad, con responsabilidad, con ética. La denuncia es un arma compañeras, hay que usarla como medicina no como venganza, tomándole todo su peso. 

Que se multipliquen por esta tierra las mujeres dispuestas a nombrar los abusos 
Que la apropiación del insulto sea nuestra mejor arma.
Que se destape la olla para que todos veamos con horror la sociedad que construimos y en la que vivimos, para tomar firme voluntad de cambiarla.
Ajo mis hermanos!

Thursday, March 22, 2018

The Multimedia Works of Contemporary Spanish American Women Artists and ...



En Inglaterra siendo parte de esta muestra "Obras multimedia de mujeres escritoras hispanoamericanas contemporáneas"


Thursday, March 15, 2018

Laboratorio Creativo 2018




Performance Colectiva "X nuestras comadres" La Paz Bolivia


Performance colectiva "Por nuestras comadres" celebración dia de comadres, cierre de taller "Performance & Cuerpo Político" Plaza Avaroa, La Paz Bolivia feb 2018













registro: Galo Coca, Efrain Bueno

Monday, November 20, 2017

Las razones de las Amazonas


Mapa o personal manifiesto sobre AMAPU Las Amazonas del Puerto colectiva feminista


De "Tu Patria está llena de basura"


Por Eli Neira

Son tantas las razones para reunirnos; La precarización de la vida en manos del gran capital es la primera y la más urgente; La precarización de nosotras mismas como mujeres  creadoras  viviendo y trabajando en la ciudad de Valparaíso precarizada a un punto álgido; La precarización de nuestras vidas en manos de una cultura que  gusta de matar a las mujeres y a la naturaleza.
 
Nos reunimos para enfrentar esta precarización. Nos juntamos porque estamos hartas de ser tratadas como el pico y tenemos consciencia de nuestro real valor. Nos reunimos porque estamos cansadas de ser la que mejor hace la pega y que siempre contraten a otro; Que los méritos, el sueldo, las flores se las lleve siempre otro por el sólo hecho de tener pichula. Estamos cansadas de ser silenciadas, de ser las no vistas, de ser las expulsadas, las innombradas, las malas de la película. Estamos cansadas de ser tratadas como sujetos de segunda categoría.

Ojo, aclaro que todo lo que yo escriba acerca de Amapu corresponde a mi opinión, a mi visión de las cosas y no necesariamente representa o implica el total acuerdo con las demás miembras de la colectiva. En Amapu nadie representa a las demás, todas nos presentamos solitas, cada una con sus relatos y sus disensos, no buscamos el acuerdo absoluto ni la homogenización de los sentires, habitamos y construimos un lugar común creativo (no sin trabajo).

Algunas nos conocíamos de años atraz, habíamos trabajado juntas, siempre en el arte. Se nos ocurrió reunirnos como una forma de defendernos ante las violencias múltiples que nos rodean en tanto mujeres que de alguna manera desafiamos los mandatos patriarcales y más o menos somos o intentamos ser artífices de nuestro propio camino.

Mi idea específica era hacer micropolítica feminista, una práctica de sobrevivencia  y colaboracionismo que por lo demás ya existía dentro del grupo. Queríamos reunirnos y vincularnos. Ayudarnos organizadamente, potenciarnos.  No queríamos teorizar. Al menos no al inicio. Primero la práctica, después el conocimiento (adquirido en esa práctica) y de ahí la teoría que en realidad no es teoría sino un diario de ruta, un mapa.

Este texto pretende ser un poco ser eso. Ni manifiesto ni teoría, un mapa.
Hay que decir que la convocatoria de Amapu fue y sigue siendo amplia. Existe un núcleo duro compuesto por las mujeres que asistimos a las Asambleas y participamos de las acciones. En este grupo hay poetas, cantantes y casi todas ejercemos la docencia. Ahí estamos con Taira Pizarro, Silvia Aurora Murua, Karen Devia, Ive Göede y Pikunta. Otras compañeras como Vanesa Stevani o Daniela Sepúlveda, la charaguilla, participan en la medida de sus tiempos. Además existe en Facebook, un grupo privado con cerca de 60 mujeres con distintos grados de compromiso o simpatía con la colectiva. También están las organizaciones con las que Amapu hace alianza estratégica como Radio Placeres, la radio comunitaria del puerto.

Al menos en esta fase inicial Amapu ha querido darse una estructura abierta y cambiante. Creemos que hay algo de femenino también en funcionar tal como nuestras energías funcionan fluctuando y no copiando patrones binarios patriarcales de adentro y afuera, pertenencia versus no pertenencia, jerarquías rigidizantes o compromisos definitivos. Me parece que en Amapu hay un acuerdo tácito de fluir sin interrumpir el flujo de la otra, uniéndonos por tramos, respetándonos como cada una es, de alguna manera aceptando y aprovechando ese “excedente” de lo femenino que el sistema rechaza. Nuestra histeria.

Hay que decir que somos mujeres comunes tomando en las manos un compromiso complejo. Para mi es la voluntad de despatriracalizarnos y despatriarcalizar nuestras relaciones  aquello que nos convoca y nos une. Entendiendo siempre que el patriarcado es una forma de relacionamiento  que no es exclusiva de los varones sino que traspasa a toditita la sociedad entera y a nosotras mismas que hemos sido educadas en él.

De esta manera, pensando conjuntamente cómo es el feminismo que queremos y cómo llevarlo a nuestras prácticas ocurre que hemos aprendido una cantidad enorme de cosas en cada reunión y en cada acción. De alguna manera Amapu es también una escuela de autoeducación feminista.

En honor a la verdad hay que confesar también que todas las autoconvocadas somos brujas o cultivamos algún tipo de sabiduría heredada de un linaje femenino donde la brujería no es nada del otro mundo sino un saber popular presente y a la mano para solucionar el día a día.

La relación de Amapu con los hombres es complicada pero intensa y honesta, a veces pedagógica. Es decir todas nos relacionamos con nuestros padres, compañeros amorosos, compañeros de trabajo, amigos, exs , compañeros de vida, hermanos, abuelos, jefes, hijos, etc. Por lo que estamos también trabajando nuestra relación con ellos desde la consciencia, el amor y la reeducación mutua. No ha sido fácil. Nadie dijo que lo sería.

Políticamente pienso que somos más anarquistas que otra cosa, ninguna milita en ningún partido, algunas militaron, pero ya no. Me parece que profesamos un anarquismo entendido como el mejor esfuerzo humano por ser el artífice de su propia vida sin sometimientos a estructuras de poder. Tenemos consciencia de que somos políticas. Sabemos que estamos haciendo algo bastante político sin necesitar participar en la política que hacen los hombres con poder,  porque esa política no nos interesa. Trabajamos en el territorio de las micropolíticas tejiendo y expandiendo  desde ahí la otra matriz.

Desde nuestro nacimiento en agosto de este año, hemos hecho 4 acciones públicas en la ciudad de Valparaiso en fechas emblemáticas y lugares significativos.
“Tu patria está llena de basura” fue la primera acción de esta serie. En ella limpiamos de basura la playa San Mateo la mañana del 19 de septiembre, dia de las glorias navales. La basura, que no era poca, la depositamos en un gran lienzo tricolor que paseamos por varias calles en una suerte de procesión cantando mantras a la tierra y gritando nombres de mujeres asesinadas. Finalmente dejamos el bulto frente al edificio de la Armada que esa mañana se encontraba sin vigilancia, por alguna misteriosa razón.

Nuestra segunda aparición pública consistió en un homenaje a la Violeta Parra el día de su cumpleaños en un escenario delante de la iglesia La Matriz, evento organizado por la charaguilla, cuequera, otra de las nuestras. En el acto hicimos una lectura mixta de poesía  con una  versión performática de “Arauco tiene una pena”. Se reafirmaba así la idea de La Matriz, lo femenino. También la violeta como un referente obligado para todas las autoconvocadas, una imagen central, nuestra abuela. La primera de las amazonas. Somos Violetistas la mayoría.

La tercera acción consistió en un picnic realizado en la tumba de la poeta Ximena Rivera en el Cementerio de Playa Ancha el 1 de noviembre, día de todos los muertos. La tumba que encontramos estaba en abandono y se había borrado la inscripción del nombre, lo cual fue muy significativo tomando en cuenta la vida de indigencia de Ximena Rivera. En el necro picnic limpiamos la tumba de la poeta olvidada, cantamos, lloramos, leímos poesía y recordamos a nuestros muertos.

La cuarta acción “El mesazo” consistió en una mesa feminista instalada en la subida Ecuador donde se invitó a los transeúntes a hablar sobre feminismo, patriarcado, violencia, abuso, basura y aborto. La mesa generó en la mayoría de las personas una empatía activa y opiniones empoderadas e informadas acerca de los temas propuestos. La acción se convirtió en un mini foro ciudadano y después en un escenario abierto con música y poesía. La intervención fue transmitida en tiempo real por Radio Placeres.

Al momento de escribir este texto estamos descansando y decantando las experiencias. ¿Para dónde va Amapu? ¿Cuánto tiempo dudará? ¿Crecerá? ¿Nos pelearemos? ¿Se transformará en otra cosa? ¿En qué se transformará? Quién sabe. Son cosas que nadie intenta responder en estos momentos vibrando como estamos en la intensidad del trabajo logrado. Tal vez intentar predecir que nos pasará no es lo más importante, lo importante es que empezamos y fuimos capaces de romper nuestras cuerpas, por sobre nuestros individualismos y colaborarnos para materializar prácticas profundamente poéticas y feministas. Amapu es en si mismo un hecho poético. Dure lo que dure, pase lo que pase, ahí estuvimos y estaremos.
Valparaíso

Nov 2017