Thursday, March 22, 2018
The Multimedia Works of Contemporary Spanish American Women Artists and ...
En Inglaterra siendo parte de esta muestra "Obras multimedia de mujeres escritoras hispanoamericanas contemporáneas"
Tuesday, March 20, 2018
Thursday, March 15, 2018
Performance Colectiva "X nuestras comadres" La Paz Bolivia
Performance colectiva "Por nuestras comadres" celebración dia de comadres, cierre de taller "Performance & Cuerpo Político" Plaza Avaroa, La Paz Bolivia feb 2018
registro: Galo Coca, Efrain Bueno
Thursday, January 18, 2018
Friday, January 05, 2018
Monday, November 20, 2017
Las razones de las Amazonas
Mapa o personal manifiesto sobre AMAPU Las Amazonas del
Puerto colectiva feminista
De "Tu Patria está llena de basura"
Por Eli Neira
Son tantas las razones para reunirnos; La precarización de
la vida en manos del gran capital es la primera y la más urgente; La
precarización de nosotras mismas como mujeres
creadoras viviendo y trabajando
en la ciudad de Valparaíso precarizada a un punto álgido; La precarización de
nuestras vidas en manos de una cultura que
gusta de matar a las mujeres y a la naturaleza.
Nos reunimos para enfrentar esta precarización. Nos juntamos
porque estamos hartas de ser tratadas como el pico y tenemos consciencia de
nuestro real valor. Nos reunimos porque estamos cansadas de ser la que mejor
hace la pega y que siempre contraten a otro; Que los méritos, el sueldo, las
flores se las lleve siempre otro por el sólo hecho de tener pichula. Estamos
cansadas de ser silenciadas, de ser las no vistas, de ser las expulsadas, las
innombradas, las malas de la película. Estamos cansadas de ser tratadas como
sujetos de segunda categoría.
Ojo, aclaro que todo lo que yo escriba acerca de Amapu
corresponde a mi opinión, a mi visión de las cosas y no necesariamente
representa o implica el total acuerdo con las demás miembras de la colectiva.
En Amapu nadie representa a las demás, todas nos presentamos solitas, cada una
con sus relatos y sus disensos, no buscamos el acuerdo absoluto ni la
homogenización de los sentires, habitamos y construimos un lugar común creativo
(no sin trabajo).
Algunas nos conocíamos de años atraz, habíamos trabajado juntas,
siempre en el arte. Se nos ocurrió reunirnos como una forma de defendernos ante
las violencias múltiples que nos rodean en tanto mujeres que de alguna manera
desafiamos los mandatos patriarcales y más o menos somos o intentamos ser
artífices de nuestro propio camino.
Mi idea específica era hacer micropolítica feminista, una
práctica de sobrevivencia y
colaboracionismo que por lo demás ya existía dentro del grupo. Queríamos
reunirnos y vincularnos. Ayudarnos organizadamente, potenciarnos. No queríamos teorizar. Al menos no al inicio.
Primero la práctica, después el conocimiento (adquirido en esa práctica) y de
ahí la teoría que en realidad no es teoría sino un diario de ruta, un mapa.
Este texto pretende ser un poco ser eso. Ni manifiesto ni
teoría, un mapa.
Hay que decir que la convocatoria de Amapu fue y sigue
siendo amplia. Existe un núcleo duro compuesto por las mujeres que asistimos a
las Asambleas y participamos de las acciones. En este grupo hay poetas, cantantes
y casi todas ejercemos la docencia. Ahí estamos con Taira Pizarro, Silvia
Aurora Murua, Karen Devia, Ive Göede y Pikunta. Otras compañeras como Vanesa
Stevani o Daniela Sepúlveda, la charaguilla, participan en la medida de sus
tiempos. Además existe en Facebook, un grupo privado con cerca de 60 mujeres
con distintos grados de compromiso o simpatía con la colectiva. También están
las organizaciones con las que Amapu hace alianza estratégica como Radio
Placeres, la radio comunitaria del puerto.
Al menos en esta fase inicial Amapu ha querido darse una
estructura abierta y cambiante. Creemos que hay algo de femenino también en
funcionar tal como nuestras energías funcionan fluctuando y no copiando
patrones binarios patriarcales de adentro y afuera, pertenencia versus no
pertenencia, jerarquías rigidizantes o compromisos definitivos. Me parece que
en Amapu hay un acuerdo tácito de fluir sin interrumpir el flujo de la otra,
uniéndonos por tramos, respetándonos como cada una es, de alguna manera
aceptando y aprovechando ese “excedente” de lo femenino que el sistema rechaza.
Nuestra histeria.
Hay que decir que somos mujeres comunes tomando en las manos
un compromiso complejo. Para mi es la voluntad de despatriracalizarnos y
despatriarcalizar nuestras relaciones
aquello que nos convoca y nos une. Entendiendo siempre que el
patriarcado es una forma de relacionamiento
que no es exclusiva de los varones sino que traspasa a toditita la sociedad
entera y a nosotras mismas que hemos sido educadas en él.
De esta manera, pensando conjuntamente cómo es el feminismo
que queremos y cómo llevarlo a nuestras prácticas ocurre que hemos aprendido
una cantidad enorme de cosas en cada reunión y en cada acción. De alguna
manera Amapu es también una escuela de autoeducación feminista.
En honor a la verdad hay que confesar también que todas las
autoconvocadas somos brujas o cultivamos algún tipo de sabiduría heredada de un
linaje femenino donde la brujería no es nada del otro mundo sino un saber
popular presente y a la mano para solucionar el día a día.
La relación de Amapu con los hombres es complicada pero
intensa y honesta, a veces pedagógica. Es decir todas nos relacionamos con
nuestros padres, compañeros amorosos, compañeros de trabajo, amigos, exs ,
compañeros de vida, hermanos, abuelos, jefes, hijos, etc. Por lo que estamos
también trabajando nuestra relación con ellos desde la consciencia, el amor y
la reeducación mutua. No ha sido fácil. Nadie dijo que lo sería.
Políticamente pienso que somos más anarquistas que otra
cosa, ninguna milita en ningún partido, algunas militaron, pero ya no. Me
parece que profesamos un anarquismo entendido como el mejor esfuerzo humano por
ser el artífice de su propia vida sin sometimientos a estructuras de poder.
Tenemos consciencia de que somos políticas. Sabemos que estamos haciendo algo
bastante político sin necesitar participar en la política que hacen los hombres
con poder, porque esa política no nos
interesa. Trabajamos en el territorio de las micropolíticas tejiendo y
expandiendo desde ahí la otra matriz.
Desde nuestro nacimiento en agosto de este año, hemos hecho
4 acciones públicas en la ciudad de Valparaiso en fechas emblemáticas y lugares
significativos.
“Tu patria está llena de basura” fue la primera acción de
esta serie. En ella limpiamos de basura la playa San Mateo la mañana del 19 de
septiembre, dia de las glorias navales. La basura, que no era poca, la
depositamos en un gran lienzo tricolor que paseamos por varias calles en una
suerte de procesión cantando mantras a la tierra y gritando nombres de mujeres
asesinadas. Finalmente dejamos el bulto frente al edificio de la Armada que esa
mañana se encontraba sin vigilancia, por alguna misteriosa razón.
Nuestra segunda aparición pública consistió en un homenaje a
la Violeta Parra el día de su cumpleaños en un escenario delante de la iglesia
La Matriz, evento organizado por la charaguilla, cuequera, otra de las
nuestras. En el acto hicimos una lectura mixta de poesía con una
versión performática de “Arauco tiene una pena”. Se reafirmaba así la
idea de La Matriz, lo femenino. También la violeta como un referente obligado
para todas las autoconvocadas, una imagen central, nuestra abuela. La primera
de las amazonas. Somos Violetistas la mayoría.
La tercera acción consistió en un picnic realizado en la
tumba de la poeta Ximena Rivera en el Cementerio de Playa Ancha el 1 de
noviembre, día de todos los muertos. La tumba que encontramos estaba en
abandono y se había borrado la inscripción del nombre, lo cual fue muy
significativo tomando en cuenta la vida de indigencia de Ximena Rivera. En el
necro picnic limpiamos la tumba de la poeta olvidada, cantamos, lloramos,
leímos poesía y recordamos a nuestros muertos.
La cuarta acción “El mesazo” consistió en una mesa feminista instalada en la subida Ecuador donde se invitó a los transeúntes a hablar sobre feminismo, patriarcado, violencia, abuso, basura y aborto. La mesa generó en la mayoría de las personas una empatía activa y opiniones empoderadas e informadas acerca de los temas propuestos. La acción se convirtió en un mini foro ciudadano y después en un escenario abierto con música y poesía. La intervención fue transmitida en tiempo real por Radio Placeres.
Al momento de escribir este texto estamos descansando y decantando las experiencias. ¿Para dónde va Amapu? ¿Cuánto tiempo dudará? ¿Crecerá? ¿Nos pelearemos? ¿Se transformará en otra cosa? ¿En qué se transformará? Quién sabe. Son cosas que nadie intenta responder en estos momentos vibrando como estamos en la intensidad del trabajo logrado. Tal vez intentar predecir que nos pasará no es lo más importante, lo importante es que empezamos y fuimos capaces de romper nuestras cuerpas, por sobre nuestros individualismos y colaborarnos para materializar prácticas profundamente poéticas y feministas. Amapu es en si mismo un hecho poético. Dure lo que dure, pase lo que pase, ahí estuvimos y estaremos.
Valparaíso
Nov 2017
Sunday, November 05, 2017
Saturday, October 07, 2017
"Tu patria esta llena de basura" performance colectiva
"Tu patria esta llena de basura", performance con la colectiva feminista AMAPU, Las Amazonas del Puerto, 19 de septiembre 2017, espacio público Valparaiso Chile.
Monday, September 18, 2017
De "Nem uma mulher a menos"
Intervención en pasarela peatonal, Perpendicular Invísivel Encuentro Internacional de performances, julio 2017, Belo Horizonte, Brasil.
Registros de Mota Jesusa Emancipada y Emanuel Joel
Thursday, August 31, 2017
Todxs fuimos lobxs...
Algunas reflexiones post Perpendicular Invisivel, Encuentro Internacional de Performance, Belo Horizonte, Brasil, julio 2017.
Por Eli Neira
Si bien inicialmente la imagen de la manada de lobos fue una metáfora usada para definir la relación que queríamos establecer entre nosotros como cuerpos anárquicos, significantes, habitando una ciudad y haciendo obra en la misma, la metáfora terminó convirtiéndose en una realidad palpable que nos tocó vivir en este encuentro donde existía también, inicialmente, la invitación a reflexionar acerca de la descolonialidad y la colonización en nuestras prácticas artísticas.
En un contexto donde todos consideramos que nuestra disidencia en la única válida; donde los que quieren seguir la fiesta en la casa compartida se sienten colonizados por los que necesitan dormir y no pueden ir a dormir a un bar; donde los cuerpos que se vivencian a si mismos como no hegemónicos necesitan imponer su energía en todo momento, en una suerte de revancha, sin tomar en cuenta las condiciones de los otros; edad, interés, problemas de salud, estado de ánimo y otras circunstancias interpretadas al calor de la discusión como “fascismo”; donde en nombre de la “obra de arte” el artista se siente con el derecho a desplazar o interrumpir los flujos cotidianos de los habitantes de la calle, resultó realmente contradictorio hablar de descolonialidad. Sobre todo porque en un encuentro de estas características, pequeño, independiente, sin más presupuesto que el de los propios artistas autoconvocados, se trata mayormente de amigos y colegas, con los que sientes, al menos en plano ideal, un deseo de hermandad y no de enfrentamiento. Sin embargo el ejercicio de pensarse a sí mismo en este marco arrojó como resultado justamente este campo de contradicciones que podríamos bien definir como un estado propio del sujeto de tránsito que somos, un sujeto que quiere cuestionarse el patrón colonizador pero que, al mismo tiempo, no puede evitar reproducirlo y naturalizarlo como parte de “sus derechos” , muchas veces con una inconsciencia bien alarmante.
La idea de la descolonialidad en la performance latinoamericana estaba dando vueltas desde hace un tiempo en las cabezas de varios de nosotros, la mayoría gestores y artistas latinoamericanos que veíamos con preocupación cómo Instituciones foráneas venían lucrando y mercantilizando nuestros deseos de descolonialidad.
La pregunta acerca de cómo descolonizar nuestras prácticas artísticas y nuestras vidas es una pregunta compleja y abierta que no logra ser respondida de una sola vez ni de una sola manera. Este encuentro nos deja eso bien claro.
Por de pronto algunas observaciones e interrogantes:
¿Qué es lo que entendemos entonces por colonización y cómo podríamos hacer el movimiento inverso para descolonizarnos y descolonizar nuestro ejercicio en el arte y nuestro entorno?
Si la colonización es una suerte de invasión, de ocupación ilegítima, dada en una relación de poder, donde el más fuerte desconoce o niega parte o la totalidad de la existencia del sujeto que padece la relación de poder, entonces toda práctica artística que carece de empatía, se torna colonizante.
¿Cómo realizar una práctica artística empática sin renunciar a los deseos de instalar una subjetividad individual movida además por un ego hipertrófico que es la condición que define y alimenta al artista contemporáneo?
¿Existe performatividad sin conflicto?, ¿Hasta qué punto es legítimo alimentar el conflicto con el entorno?
Por otro lado, definirse como un cuerpo anárquico, ¿Significa que puedo imponer mi voluntad por sobre todas las demás voluntades o la anarquía consiste mas bien en dominar al lobo interno?
¿La descolonización depende de mi o de los demás?
¿Cómo establecer relaciones simétricas y horizontales entre los pares sin sentir menoscabado el propio ego? ¿O sin que nos importe el menoscabo de nuestro ego?, ¿Cómo renunciar a establecer relaciones de poder que terminan siendo depredatorias material, emocional y energéticamente?
¿Hasta dónde es legítimo el ejercicio de la libertad individual? ¿Quién paga los costos de ese ejercicio? ¿Vale que los pague otro? ¿Es realmente libertario mi concepto de libertad o implica necesariamente la opresión de un tercero?
¿Qué entendemos por ética? ¿Tiene que ver la práctica de la ética con la práctica del arte? ¿Son campos similares u opuestos y desconectados?
¿Se puede evolucionar de una manada de lobos anárquicos y depredadores a una comunidad autónoma y consciente? ¿Qué papel le cabe al arte y a los artistas en esta transformación?
La tarea esta difícil pero hay que comenzar por alguna parte. También puede ser que la descolonización no sea un deseo compartido ni tan popular como para hacerlo bandera de lucha en un encuentro que convoca a personas tan diversas.
Al calor de las discusiones nos dimos cuenta que es muy fácil colocarle la camiseta de fascista al otro, (de hecho es lo más fácil), antes que mirarse a sí mismo en el espejo y observarse con horror pero con consciencia.
Tal vez el arte no sea el lugar más apropiado para comenzar a descolonizar nada (Tal vez si…). Tal vez lo único podamos hacer los artistas es reconocer justamente nuestros impulsos colonizantes cuando éstos aparecen y trabajar con ellos, desconstruirlos, transformarlos en otra cosa.
Tal vez lo más honesto sea vivir con plenitud de consciencia esta contradicción dinámica intentando en vano resolver una dialéctica sin síntesis como bien define Silvia Rivera Cusicanqui la condición del sujeto colonizado latinoamericano.
Por el momento la vieja lucha entre intereses individuales versus intereses colectivos sigue siendo un campo de batalla donde los artistas somos lobos de nosotros mismos luchando por una hegemonía visible o invisible al interior de la propia manada, privilegiando la mayor parte de las veces los intereses individuales o del grupo de iguales, jamás integrando a la diferencia. Porque al parecer la hegemonía nos molesta solo cuando la ejerce otro. Luchar por dejar de ser el oprimido para pasar a ser el opresor ha sido el gran error de las luchas libertarias de este siglo.
Por último, no está demás aclarar que este texto y estas observaciones e interrogantes corresponden a la experiencia de quién lo escribe y no representan ni quiere representar necesariamente el sentir ni la experiencia de la totalidad de personas implicadas. Tampoco quiere establecer un código moral para futuros encuentros sino solamente hacerse cargo de la invitación a pensar la descolonialidad y la re-existencia como un nuevo diseño de las relaciones entre el arte y la vida.
Esperando sean más los aportes que los importes les comparto estas elucubraciones.
Foto registro de: "Nem una mulher a menos" intervención en pasarela peatonal, Perpendicular Invisivel, julio 2017, Belo Horizonte Brasil, registro de Mota Jesusa Emancipada
Sunday, June 11, 2017
No podemos olvidar que nos estan matando
De "Vivas nos queremos" 4, performance en el Ex Convento del Desierto de Los Leones, Ciudad de Mexico mayo 2017
Para Biósfera Arte Experimental, foto registro de Diana Soria.
El mundo que el patriarcado ha construido nos está matando.
Nos está matando a nosotras las mujeres y a la naturaleza y está terminando con
el planeta en que vivimos. Hoy en día, con escalofriantes cifras, un promedio
de 5 mujeres al día son muertas por violencia de género solo en México, es
imposible no detenerse a pensar en los feminicidios como una cruel metáfora de
nuestro tiempo tan feminicida como ecocida.
Cómo acercarse desde el arte a un cuerpo violado, mutilado,
escrito con insultos, un cuerpo joven, de alguna mujer que se llama igual que
otra mujer que amas o amaste. ¿Cómo
narrar el horror cuando ya sabemos que el horror es inenarrable?
Lo cierto es que no podemos olvidar que nos están matando.
No podemos olvidarlo porque
cada mujer asesinada es una pariente cercana. Cada mujer muerta pude
haber sido yo misma porque el feminicidio es una forma de relacionarnos, basada
en la dominación y la violencia. El odio hacia la mujer “No es personal”…por lo
mismo es más peligroso. Sólo basta ser mujer para que alguien crea que tiene
derecho a matarte de la peor manera.
En el mundo del Dios padre, con una narrativa exclusivamente
protagonizada por hombres, el padre, el hijo y el espíritu santo, que por
supuesto también es hombre, ¿Cuánto tienen de responsabilidad sobre la
devaluación de la vida de las mujeres nuestras instituciones tutelares como la
iglesia católica? La historia habla.
Trabajar en el Ex Convento del Desierto de Los Leones implicó trabajar con un cuerpo, (mi cuerpo) oprimido
por una arquitectura monumental - eclesiástica. Oprimida tal como el
patriarcado oprime; La presencia de la silla disciplinante, jerarquizante,
civilizadora, correctiva de la postura,
diseñada para el sometimiento y el ordenamiento de un cuerpo hembra
desobediente. Un cuerpo hembra que busca
una salida.
El Ex Convento con su carga de historia y monumento se
transforma en un escenario ideal para interrogar siglos y siglos de misoginia
naturalizados como historia, religión, cultura y poder. De esta manera la performance también puede
enfrentar a la historia, tensionar signos y proponer puntos de fuga y en este
caso, activar también una memoria nómade de todas las mujeres asesinadas tanto
en México como en el mundo.
E.N.
Friday, June 09, 2017
Vivas nos queremos 4
De "Vivas nos queremos" IV, Intervención en el Ex Convento del Desierto de Los Leones, CDMX, mayo 2017
Para Biosfera Arte Experimental. Registro de Antonio Velazquez
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