
Los esperamos!!!

(En la foto: pequeño acontecimiento plastico,eli neira, instalación, talleres Caja Negra)
!Huy amiguitos, parece que no soy tan telegénica como yo creía!
Episto – Novela, I parte
De la serie “Los bufones de la corte”
Carta a la excelentísima señora Ministra de la Cultura
Señora ministra, en mi calidad de joven autora, fiel representante de la última generación de creadores chilenos, me voy a tomar la libertad de dirigirme a usted a través de la presente carta con el afán de solicitarle ciertos fondos, no concursables, que yo como artista estaría necesitando para la realización de importantes proyectos.
Verá usted Ministra, cuando hablo de fondos no concursables, me refiero a cierto tipo de financiamiento, digamos especial, por el cual yo no tuviera que hacer nada, ni escribir un poema, ni redactar un borrador, ni un anticipo de obra, (casi siempre fallidos en la práctica por lo demás) ni mover un dedo, nada. Es decir, unos fondos especialmente diseñados para premiarme a mí.
Y es que, con todo respeto, debo decirle, mi estimada, que yo ya no estoy para andar redactando papeletas. Yo soy una artista, una intelectual (¿No se me nota?), no un funcionario de la cultura. Yo no puedo perder preciosos minutos de mi vida en esos trámites banales. Minutos en los que el hado de la poesía podría honrarme con su visita. Imagínese usted, tamaño desastre nacional si no me encontrara yo en condiciones de darle curso a la inspiración por estar llenando uno de esos formularios humillantes o peor aún, haciendo una cola infame.
Así las cosas señora ministra, tenemos que para generar en mí, las optimas condiciones para la creación, yo estaría necesitando la indispensable colaboración del Fondo para las Artes, que usted administra y encabeza.
En primer término considero que esta colaboración focalizada, como podríamos llamarla, del Estado de Chile para con mi persona, debería ser vitalicia. No sé si me entiende, no sé si me explico bien. En pocas palabras, lo que yo quiero es vivir del Estado y quiero vivir bien. No quiero limosna, señora ministra. No quiero caridad, llámelo inversión. Cambiemos de una vez por todas añejos paradigmas respecto al arte y la precariedad, flagelo que ha azotado durante toda nuestra historia republicana a insignes creadores.
El Chile que viene, el Chile del bicentenario, el del tratado de libre comercio con Estados Unidos, con Japón, Asia Pacífico y la Unión Europea, el Chile que se codea de igual a igual con las potencias mundiales, pide a gritos nuevas maneras de pensar y financiar la cultura, maneras revolucionarias en su génesis y efectivas en su praxis. Inversión, señora ministra, grávese esa palabra.
Piense usted, qué mejor política cultural puede tener un gobierno que no sea la de invertir en la persona de sus artistas. Y que quiere que le diga, creo ser yo la persona indicada. Porque si bien, mi obra es escasa e incomprendida por la crítica conservadora que simplemente me ignoró, mi obra es...cómo le explico. Permítame decirle, señora autoridad, que mi obra además de compleja y multitranspluridiciplinaria, con un fuerte acento político, es simplemente genial. ¿No cree usted?
Por eso me atrevo a pedirle lo que voy a pedirle y que a continuación detallo.
Como todo artista mis necesidades son simples y solo apuntan a la adquisición de la mínima infraestructura necesaria para la producción de arte contemporáneo bajo parámetros de profesionalismo y competitividad imposibles de eludir en el marco del mundo globalizado, donde poetas, artistas visuales y todo un conjunto de adelantados creadores invitados a eventos internacionales, nos hemos convertido en una suerte de embajada cultural de Chile en el extranjero. Somos la roja de la cultura, señora ministra. Es así, es un hecho que no puede pasar por alto.
La cara de Chile que sale el mundo, es la cara de han diseñado sus artistas. Los artistas maquillamos al país y además lo vestimos. Estará de acuerdo conmigo que no podemos escatimar recursos a quienes realizan el mejor marketing de Chile en el extranjero.
Entonces y en entrando en materia, estas mínimas condiciones consistirían en primer lugar, en la entrega de un cheque mensual, de por vida, una suerte de sueldo, similar de un ejecutivo top, porque la verdad y usted sabe, el trabajo del artista en un país tercermundista como el nuestro, carente de industria cultural, carente de información, carente de infraestructura y de políticas pertinentes, es tan difícil y tan lleno de ingratitudes.
Le repito mis necesidades son franciscanas.
Yo sólo necesito, además del cheque, un espacio amplio para crear, digamos que una casa en La Reina no estaría nada de mal, con piscina tendría que ser eso sí, porque yo soy nadadora. Desde chiquita, nado, usted sabe, mente sana en cuerpo sano.
La casa tendría que contar con servidumbre, un mayordomo y dos mucamas estaría bien para empezar. Si porque yo trabajo con el cuerpo y no puedo hacer esfuerzo físico, me podría accidentar y dañar este patrimonio nacional que soy. Necesitaría también como plata fija y debido a un imperativo que mi trabajo impone, una cocinera especializada en comida macrobiótica, un nutricionista, un masajista, un personal trayning, un pedicuro y mi peluquero, por favor, si no fuera mucho pedir. Sería ideal si también pudiera contratar un chófer y un vehículo grande para transportar materiales, ¿Qué tal un mercedes rojo descapotable? Es que además yo tengo un poema sobre un mercedes rojo descapotable.
Este beneficio señora ministra, debería consignar vacaciones pagas por un periodo que me garantice un descanso reparador. Me conformo con un crucero una vez al año por el mediterráneo, las islas canarias o en algún lugar por el estilo, eso sí, siempre dentro de la comunidad europea porque ¡Es tan rica la cultura en Europa!
Tanto para mis vacaciones como viajes que mi trabajo imponga, le sugiero intente un acuerdo con alguna aerolínea, Lan Chile podría ser. Estoy segura de que una carta suya, una llamada, lograrían mis ansiadas y merecidas vacaciones.
En tanto, para mis gastos, compras varias, consistentes en comida, discos, ropa, muebles de diseño italiano, joyas y zapatos, (soy una fanática de las botas y de la ropa de cuero) necesitaría una tarjeta dorada, con crédito abierto a nombre de Estado de Chile.
Porque resulta señora ministra que en tanto investigadora de nuestra cultura, me gusta todo lo caro, como objeto de estudio, se entiende, para vivenciar en el cuerpo, las energías que determinan a la clase dominante.
¡Me muero por probar el ciervo y el queso de jabalí!
El asunto de la bebida pienso, podríamos resolverlo hablando con Cardoen, ¿Qué le parece pedirle el suministro de vinos para el resto de mi vida y obra?
Otro punto importante señora ministra es que considero que la cirugía plástica debería estar contemplada dentro de los fondos. Porque justamente se trata de un asunto plástico ¿No?, y como yo trabajo con el cuerpo intervenido por la poesía, usted sabe, debo lucir plástica y poética.
También me gustaría señalar, que debido a mi militancia en el movimiento mundial por la despenalización de la marihuana, debo considerar en el presupuesto general el suministro de drogas, duras y blandas ya que además estas sustancias juegan importante rol en el proceso de experimentación. Considérelo una performance, un work in progress, un estilo de vida.
No es excesivo lo que le pido, solo es la deuda de un país que camina hacia el desarrollo para con su elite de pensadores y creadores. Le hago un llamado a asumir la responsabilidad histórica que le cabe a usted en tanto autoridad de la cultura. No deje que jóvenes talentos como yo terminen frustrados y alienados por la falta de oportunidades de un país que los recordará póstumos con inútiles sentimientos de culpa.
No me condene a la marginalidad señora ministra, no me condene a la pobreza que no me gusta, no es plástica, cómo le explico lo fea que es.
Señora Ministra, no me condene al hambre, a la inopia, a la drogadicción, la delincuencia, la prostitución o el alcoholismo. No deje que Chile me pierda como perdió ya a tantos de sus jóvenes valores, los que se vieron obligados a auto exiliarse para encontrar la realización en sociedades más avanzadas o peor aún, que murieron arrasados por la locura y la pobreza. Yo no quiero ser la primera mártir de las artes integradas de este país. ¡Yo quiero ser rica y famosa ya! , ¡Yo quiero mi parte de la torta en esta fiesta que harto he ayudado a animar!, ¡No me voy a quedar afuera!, no me resigno, yo reclamo mi parte del botín, perdón digo, del desarrollo del país.
Que mi obra es todavía inmadura, joven, que no le gusta a casi nadie, que más bien molesta a muchos, que me faltan lecturas, carrera, que adolezco de faltas de ortografía, que soy borracha, que a veces peco de soberbia, puede ser señora ministra, puede ser, pero YO SOY el contraste necesario. Soy el elemento disonante, una activista, el germen de la subversión, el principio de la revolución.
Yo sé que usted es un espíritu libre, apóyeme, señora ministra, yo no tengo santos en la corte y ya casi no me quedan amigos porque esta del arte, es tan envidiosa, usted sabe, que cuando se tiene tanto encanto como una, la quieren ver muerta. Tampoco tengo parientes importantes en el mundo de la cultura, sí en el mundo del hampa, pero eso no cuenta.
Por su peso en importantes premios literarios y artísticos, otorgados en Chile y el extranjero, el currículum se lo envío en dos correos separados, (¡Ja, Chiste!).
Los distintos presupuestos correspondientes a los insumos antes descritos se los voy a ir dejar personalmente apenas me envié usted su respuesta que sé, no me decepcionará, ni a mí ni al país que quiere un trato digno para sus creadores
Le saluda Atte
Elizabeth Neira Calderón
Foto: Lectura eletro-histérika, Bar Clandestino, 2 - 8 - 2006
Foto: Collage e neira, de la serie neoporno

