Sunday, June 11, 2017

No podemos olvidar que nos estan matando




De "Vivas nos queremos" 4, performance en el Ex Convento del Desierto de Los Leones, Ciudad de Mexico mayo 2017 Para Biósfera Arte Experimental, foto registro de Diana Soria.

El mundo que el patriarcado ha construido nos está matando. Nos está matando a nosotras las mujeres y a la naturaleza y está terminando con el planeta en que vivimos. Hoy en día, con escalofriantes cifras, un promedio de 5 mujeres al día son muertas por violencia de género solo en México, es imposible no detenerse a pensar en los feminicidios como una cruel metáfora de nuestro tiempo tan feminicida como ecocida.

Cómo acercarse desde el arte a un cuerpo violado, mutilado, escrito con insultos, un cuerpo joven, de alguna mujer que se llama igual que otra mujer que amas o amaste.  ¿Cómo narrar el horror cuando ya sabemos que el horror es inenarrable?  
Lo cierto es que no podemos olvidar que nos están matando.

No podemos olvidarlo porque  cada mujer asesinada es una pariente cercana. Cada mujer muerta pude haber sido yo misma porque el feminicidio es una forma de relacionarnos, basada en la dominación y la violencia. El odio hacia la mujer “No es personal”…por lo mismo es más peligroso. Sólo basta ser mujer para que alguien crea que tiene derecho a matarte de la peor manera.

En el mundo del Dios padre, con una narrativa exclusivamente protagonizada por hombres, el padre, el hijo y el espíritu santo, que por supuesto también es hombre, ¿Cuánto tienen de responsabilidad sobre la devaluación de la vida de las mujeres nuestras instituciones tutelares como la iglesia católica? La historia habla.

Trabajar en el Ex Convento del Desierto de Los Leones  implicó trabajar con un cuerpo, (mi cuerpo) oprimido por una arquitectura monumental - eclesiástica. Oprimida tal como el patriarcado oprime; La presencia de la silla disciplinante, jerarquizante, civilizadora, correctiva de la postura,  diseñada para el sometimiento y el ordenamiento de un cuerpo hembra desobediente. Un cuerpo hembra que busca una salida.

El Ex Convento con su carga de historia y monumento se transforma en un escenario ideal para interrogar siglos y siglos de misoginia naturalizados como historia, religión, cultura y poder.  De esta manera la performance también puede enfrentar a la historia, tensionar signos y proponer puntos de fuga y en este caso, activar también una memoria nómade de todas las mujeres asesinadas tanto en México como en el mundo.

E.N.

No comments: