Desolador diálogo postelectoral entre la Destacada periodista cultural Elizabeth Neira y la Autoproclamada Reyna del Under:
Destacada: ¿Dónde te habías metido Reyna? Te hemos buscado por todas partes para cubrir tus reacciones postelectorales?
Autoproclamada: Estaba recuperándome del shock y luego meditando, pensando, escuchando a la gente, consultando a los maestros, a los antiguos, a mis muertos…
D: ¿Y qué te decían tus muertos por favor?
A: Estaban preocupados, veían mucha oscuridad, mucha violencia y confusión, pero también me dijeron que en este periodo había que concentrarse en fortalecer el temple, el espíritu, la verdad interna.
D: Odio cuando te pones a hablar como una vidente demente, dinos cosas concretas, ¿Qué piensas tú de todo esto?
A: Lo que yo pienso ya lo sabes porque te lo he dicho muchas veces en este mismo espacio. Que ganara la derecha en Chile, era predecible, terrible pero muy predecible. Tenemos el neoliberalismo en cada célula de nuestro explotado cuerpo social, adherido como un moco indeleble en cada neurona de nuestro cerebro lobotomizado por la desinformación, la farándula, el crédito fácil y la falta de educación, por lo tanto era lógico que este proceso de derechización ideológica culminara con un gobierno de ultraderecha. Es muy simple, si durante tres décadas nos metieron hasta por el culo la pastillita de la propiedad privada, la competencia, el éxito rápido y la acumulación de dinero como el único destino existencial posible, ¿Qué más lógico que entregarle el poder a un truculento y exitoso empresario de derecha como lo es Piñera?
Es como venderle el alma al diablo y luego esperar que no venga a buscarla…
D: ¿Sigues culpando a la concertación por eso que llamas “proceso de derechización?
A: Culpo a todos. Todos tenemos por acción u omisión parte de responsabilidad. Una sociedad es un tejido donde todas las partes se interrelacionan e influencian. Y nosotros venimos interrelacionándonos de maneras fascistas desde hace mucho rato ya, en todas las esferas de nuestro existir social y desde todos los sectores, en la cultura también. Hace rato que todo cayó en un grado de descomposición muy grande. En estos años he visto actitudes fascistas de intolerancia, atropello y abuso en gente supuestamente súper progresista, he visto indiferencia, racismo e indolencia en burócratas supuestamente democráticos y he visto a la derecha avanzar rauda por un campo fértil a sus ideas ( o a su carencia de ideas). Sigo sosteniendo eso de que todos tenemos un pequeño Pinochet adentro con el cual algunos luchamos más que otros. Pero también es cierto que el entorno social y su diseño que es responsabilidad de las autoridades, ayuda a que ese dictador opere o no con más o menos facilidad y aquí todo está pensado con tanta crueldad que para sobrevivir tienes que convertirte en un tiburón si no te mueres.
D: ¿Y como es eso de que en la cultura también existe derechización?
A: Mira si bien es cierto que la creación de un ministerio de cultura (o algo así) posibilitó en los últimos años con la asignación de fondos para la cultura, la creación de una suerte de escena que antes no existía ni por casualidad en todas las áreas. Pero también es cierto que el diseño de esa política a partir de concursos más o menos kafkianos, fomentó a través de la excusa de la “profesionalización”, un discurso clasista y sobre todo premió los discursos “ilustradores” del sistema. Por ejemplo, ¿Qué opciones tiene un creador que vive en una población, que no cuenta con Internet, que apenas llegó a 8 básico porque a esa edad tuvo que ponerse a trabajar, que desde entonces hasta ahora trabaja 10 horas como un esclavo 6 días a la semana, de llenar esos formularios y adjuntar todo el endemoniado papeleo que te exigen? Esos formularios están hechos por burócratas para burócratas. Entonces nuevamente tienes que la gente con más recursos es la que puede acceder a esos recursos para hacer cultura y esa gente no es la que puede hacer discursos críticos porque no le interesa. Creo que en la cultura existe el mismo gran problema que existe en toda la sociedad chilena neoliberal y es la indolencia, la absoluta incapacidad de pensar en las condiciones del otro cuando ese otro no es igual a mí. Cuando ese otro no “me conviene” en términos de ganancias.
D: Me parece que eres última de chaquetera y picada, ¿De que otra manera se iban a repartir las platas?
A: No soy chaquetera ni picada porque yo disfruté varias veces de ese tipo de financiamiento y también fui jurado fíjate por lo tanto sé de lo que estoy hablando. No digo que la lógica del concurso sea mala en si misma, pero no puede ser la única manera de asignar fondos. Un ministerio de cultura debe digamos “mover el culo”, ir a la calle, ver quién está haciendo qué, evaluar las propuestas valiosas y ellos asignar recursos de manera directa, fuera de la lógica de la competencia huevona, asignar recursos por mérito, por años de trabajo. Un ministerio de cultura debe ser productor de eventos culturales, debe ser activo, generar, contratar y no traspasar ese trabajo a los artistas porque los artistas no son ni tiene por qué ser productores, si bien hay muchos que lo hacemos.
D: Bueno ahora que tenemos a la derecha en el poder y que los fondos se los van a llevar las monjitas para restaurar el convento ¿Qué vas a hacer?
A: Seguir luchando por mis ideas y mi arte en el infierno fascista hasta que se me haga insoportable que no sé cuándo será. Siempre lo he dicho, crear es resistir.
D: Pero pelear desde al arte es un tanto utópico ¿No te parece?
A: No. Me parece honesto de mi parte. Es el mejor lugar desde donde yo puedo resistir. Otros lo harán desde sus partidos, desde sus militancias, desde sus sindicatos, desde su influencia. Cada uno desde el lugar que puede.
D: ¿Qué opinas de la reacción fascista que se ha visto estos días, donde los partidarios de Piñera han gritado en la calle alusiones ofensivas con respecto a los desaparecidos y al presidente Allende?
A: Es desolador, es como si el país no hubiera avanzado nada. La misma indolencia deshumanizada. Es como si los alemanes se ufanaran de haber matado tantos judíos durante el nazismo. Además es un odio que no tiene ninguna justificación porque en todos estos años nadie les quito nada, todo lo contrario se jugó su juego, se hizo una economía que siempre los favoreció. Entonces es terrible entender que ese ODIO FACISTA no tiene límite, no tiene contención. Es realmente aterrador.
D: Bueno reyna con este oscuro panorama cerramos esta pesimista conversación y nos veremos en otro álgido momento de la noticia…
A: Chao pesada…

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