Thursday, May 21, 2009

fugaz aparición onírica

De "El muro de los lamentos", de Antonio Becerro


Después de mucho tiempo 

apareciste nuevamente en un sueño

Estábamos en una fiesta, en una casa enorme

llena de habitaciones

Donde la gente hablaba

reía y comía encendidamente

Estaban todos los amigos

 

Cuando por fin nos encontrábamos tú y yo 

a solas

Me decías que estabas bien

trabajando en tus cosas

Con una buena mujer a tu lado

y agregabas 

sin dejar de mirarme

“No como tú, insegura, dañina”

Dicho esto

te esfumabas

 

En este sueño, mi abuela, la campesina, 

la golpeada

Estaba viva y deambulaba entre los invitados

Yo quería que se fuera a dormir

Y recopilaba mantas y frazadas

Para arroparla

Mientras tus palabras

“insegura, dañina”

mordían

los cimientos de esta casa

de esta fiesta

1 comment:

La fusa said...

seguro ese idiota llegó de paracaidas a tu fiesta...

abre las fisuras, abrelas que si no lo haces solo se colará la amargura, tal vez tu abuela necesite más que unas mantas, tal vez sean letras en su memoria las que faltan...

arropala y dale un beso de mi parte, que siga la fiesta, que siga el baile, que tu abuela duerma y te amen por todas partes.