Monday, February 09, 2009

Mini Manifiesto Ciclista

escenas para una pelicula de Francisco Huichaque filmadas en una ciclovia

MENOS POLICIA Y MAS CICLO VIAS EN LAS CALLES DE SANTIAGO
(Reflexiones político urbanas de la autoproclamada reyna del under)

¿Se han fijado que nadie, pero es que nadie en esta ciudad respeta las ciclovías?

Los automovilistas creen que son el lugar ideal y gratuito para estacionar sus vehículos, a veces a todo lo largo y ancho de la pista. Las señoras creen que son callecitas diseñadas para pasear el coche de la guagua o simplemente para detenerse a conversar.

Hay que señalar también que siguiendo la tendencia a la improvisación y la negligencia tan de moda en nuestros ingenieros y técnicos algunas ciclo vías pasan por los lugares mas impensados, como por ejemplo por paraderos de micro. Es decir, uno baja de esa maquinaria demencial que son las micros en Santiago y queda en la mitad de una ciclo via, con el consabido riesgo de dar de hocico contra un ciclista que venga mas o menos rápido.

Otras se acaban en la mitad de una avenida de alto tráfico o pasan por veredas cuyos árboles y arbustos no conocen la poda.

Esta ciudad esta llena de obstáculos para el buen ciclista que encima es una persona consciente que le ahorra al resto de la gente kilos de plomo y otros contaminantes.

Pero eso nadie lo ve, nadie lo agradece. Asi es Chile, el paraíso de la indolencia.

En las comunas mas pobres, que son además las mas afectadas por esa gran estafa que es el Transantiago y donde la gente opta por la bicicleta, no por hacer ejercicio precisamente sino porque no puede pagar la tarifa demencial que cuesta la locomoción pública en esta ciudad, casi no existen ciclo vías.

En la intersección de Macul con Los Presidentes donde esta la Universidad Metropolitana y varias Facultades de la Universidad de Chile, donde nunca falta un camión Huanaco lleno de policías siempre listos y bien dispuetos a apalear estudiantes, no hay ni por casualidad una ciclo vía.

Y claro como somos un país hiper clasista, cosa que se nota hasta en este tema, en apariencia muy técnico, pero en verdad altamente revelador, por la Avenida Pedro de Valdivia, donde se suceden una tras otras varias universidades privadas, pues sí que hay una monona ciclo vía la que se suma a otras varias que hay en la comuna de Providencia, una de las mas pudientes, como todos sabrán.

Y no es que me empecine con esto de las ciclo vías, pero soy ciclista, por opción ecológica y porque tampoco estoy dispuesta a pagar la absurda suma de casi un dólar por ocupar un sistema de transporte público, sucio, malo y peligroso. Cómo le explico señor lector, pero cada vez que me subo a una micro, siento como si me estuvieran metiendo el dedito por el culito y sin lubricante ni vaselina, cosa que no me gusta nada.

Déjenme decirles en este punto, que creo fundamental y ultra necesario en plena crisis que el estado subvencione el pasaje de la locomoción colectiva, no es justo que la gente pobre soporte además del maltrato y de los sueldos de hambre, las alzas de los pasajes.

En tanto, yo, por mi parte, reclamo mi derecho a usar la bicicleta y reclamo un espacio seguro en nuestras calles tomadas por automovilistas neuróticos y asesinos.

Señores lectores, ser un sujeto de derecho implica justamente eso, hacer valer nuestros derechos, cosa que acá no esta muy de moda. Hay gente en el gobierno que cree que manifestarse públicamente por éste como por otros múltiples asuntos que nos competen a todos, es terrorismo. Denunciar los abusos del sistema no es terrorismo, es ejercer ciudadanía, señoras, señoritas y señores en el poder.

Por ejemplo, es deber de la policía velar por mi seguridad como manifestante si estoy en una marcha por los derechos de los ciclistas, por los derechos de los mapuches, por los derechos de los trabajadores, por los derechos de lo que se me cante el culo. Sin embargo nuestra policía, con la venia de nuestras autoridades, es la primera en vulnerar esa seguridad.

Señores autoridades, el activismo en cualquiera de sus aristas es un derecho, no un factor de peligrosidad. Una población activa es una población que piensa y un pueblo que piensa, tenderá a vivir mejor como colectividad.

Parece una perogrullada pero no lo es y aunque usted no lo crea la bicicleta es también una herramienta política.

¡QUE VIVA EL PUEBLO!

¡VIVAN LAS BICICLETAS!

¡MAS CICLOVIAS Y MENOS POLICíA EN LAS UNIVERSIDADES Y CALLES DE CHILE!






2 comments:

Unknown said...

Genial como siempre, la Neira la lleva!
¿Por que siempre tenemos que temer manifestarnos, ¡le tememos a servidores públicos! que deben estar al servicio de la comunidad... por la mierda, abajo el estado de policía que los "apoderados" y mandatarios tratan siempre de imponer por sobre el estado de derecho, nosotros somos el "mandante" en este cuento que se llama Chile y mi mandato no es bien cumplido!!!

¡abajo la uniformidad, arriba la diversidad!

Unknown said...

Genial como siempre, la Neira la lleva!
¿Por que siempre tenemos que temer manifestarnos, ¡le tememos a servidores públicos! que deben estar al servicio de la comunidad... por la mierda, abajo el estado de policía que los "apoderados" y mandatarios tratan siempre de imponer por sobre el estado de derecho, nosotros somos el "mandante" en este cuento que se llama Chile y mi mandato no es bien cumplido!!!

¡abajo la uniformidad, arriba la diversidad!